Neuquén proyecta obras de agua y saneamiento para acompañar el crecimiento de la capital
El programa provincial prevé una inversión superior a los 287.000 millones de pesos y alcanzará a unas 8.000 familias de 31 sectores. Incluye plantas de tratamiento, colectores cloacales y mejoras en la distribución de agua.
En Neuquén capital avanzan barrios y edificios, y con ellos crece una necesidad que atraviesa la vida cotidiana: contar con agua potable y una red capaz de recoger y tratar los líquidos cloacales. Para responder a esa demanda, la provincia presentó un programa de obras que toma como horizonte las necesidades de la ciudad en 2040.
La inversión prevista supera los 287.000 millones de pesos, equivalentes a unos 200 millones de dólares. Según informó el gobierno provincial, las intervenciones beneficiarán a unas 8.000 familias en 31 sectores de la capital y abarcarán tanto la infraestructura nueva como mejoras en los sistemas existentes.
Qué obras incluye el programa
El Ente Provincial de Agua y Saneamiento, conocido como EPAS, estará a cargo de planificar, ejecutar y operar las obras. Su intervención comprenderá todo el recorrido del servicio: la potabilización y distribución del agua, por un lado, y la recolección y el tratamiento de los líquidos cloacales, por el otro.
- Ampliación de las plantas de tratamiento Tronador y Bardas Norte.
- Construcción de siete colectores cloacales.
- Ejecución del acueducto Nexo IV y mejoras en los sistemas de distribución de agua.
El secretario de Ambiente y Recursos Naturales, Hipólito Salvatori, detalló que se asignarán más de 100.000 millones de pesos a plantas de tratamiento de efluentes cloacales, unos 38.000 millones a la construcción y refuncionalización de colectores y alrededor de 120.000 millones al sistema de agua potable.
Una planificación para la ciudad que viene
La ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves, sostuvo que las obras deben acompañar a los nuevos desarrollos urbanísticos sin dejar de atender las redes ya instaladas. También remarcó la relación entre el tratamiento adecuado de los efluentes, la salud de la población y el cuidado de los ríos. Si pensamos en la expansión de la ciudad, no se trata solamente de llevar servicios a más hogares, sino también de que la infraestructura pueda sostener esa demanda.
La planificación contempla medir el consumo y ajustar la dimensión de cada intervención a las necesidades de cada sector. El gobernador Rolando Figueroa explicó que la referencia a 2040 no implica distribuir las obras entre 2027 y ese año, sino invertir el año próximo con la ciudad futura como horizonte. Así, mientras siguen creciendo los barrios y los edificios, el objetivo es que los servicios básicos puedan crecer junto con ellos.
Graciela Berardi, Sociedad y vida.
