Novak tropezó en Shanghái y ahora la carrera por Torino se le hace cuesta arriba
El serbio, que venía de levantar el título 102 en Pekín, cayó en su debut ante Hurkacz y quedó muy comprometido en la pelea por meterse entre los ocho mejores de la temporada
Djokovic pierde en la primera bola importante de la semana. El serbio se despidió del Masters 1000 de Shanghái en su debut, derrotado por el polaco Hubert Hurkacz por 6-4 y 6-3, en algo más de una hora y media de partido. Se acabó el envión del título en Pekín.
El encuentro fue de ida y vuelta en el marcador, pero el dominio siempre estuvo del lado del europeo. Hurkacz le rompió el saque con regularidad, le peleó cada game con la potencia de su servicio como bandera y nunca lo dejó meterse en el partido. Nole mostró molestias físicas durante el trámite, se lo vio incómodo y sin respuestas, y terminó firmando la eliminación en menos tiempo del que cualquiera hubiera imaginado.
El calendario no perdona y el Masters asoma lejos
Con esta derrota, la pelea por un lugar en las ATP Finals de Torino se le complica al exnúmero uno del mundo. En este momento, Alexander Zverev y Carlos Alcaraz ya tienen su boleto asegurado al Torneo de Maestros, que reúne a las ocho mejores raquetas del año. A Djokovic le queda una sola bala en el año calendario: el Masters 1000 de París, que arranca a principios de noviembre y será, a la vez, la última oportunidad para sumar puntos en esa categoría.
- Djokovic cayó 6-4 y 6-3 ante Hurkacz en su debut en Shanghái.
- El partido duró algo más de una hora y media.
- En el camino a las ATP Finals, Zverev y Alcaraz ya tienen su lugar asegurado.
- El Masters 1000 de París, en noviembre, será su último chance para sumar puntos grandes.
- En Pekín se había consagrado campeón con su título 102, el primero en once meses.
A los 39, el cuerpo empieza a pedir facturas
El Nole de 2025 ya no tiene el aura de impenetrable de otros años. Las molestias físicas aparecen cada vez con más frecuencia y sostener la regularidad semana a semana se volvió una tarea imposible. Eso sí: el de Pekín fue un título 102, el número sigue intacto. Lo que falta es la constancia, esa misma constancia que durante años le permitió ser el dueño del circuito.
La pregunta queda flotando en el aire y se hace imposible de esquivar: tendrá el serbio resto físico y tenístico como para meter la proa en París y clasificar a Torino, o esta temporada se va a cerrar antes de tiempo para él? Lo que viene dirá. Por ahora, la sonrisa que había dejado en China se borró rápido en Shanghái.
