Digger, la apuesta de Tom Cruise que se desinfla en la taquilla y apuesta al boca a boca
La nueva película de Alejandro González Iñárritu llega a los cines con un arranque tibio, una premisa catástrofe con sello de sátira y un Cruise dispuesto a correr riesgos bien lejos de Ethan Hunt. Adentro, un magnate que quiere salvar el mundo después de haberlo puesto en peligro.
La pantalla del cine todavía conserva ese rumor a pochoclo recién hecho y a butaca de estreno cuando arranca Digger, y a mí, que fui a verla con la misma expectativa con la que alguna vez entré a una función de Relatos salvajes, me pasó algo que confieso de entrada: no me la esperaba tan descomunalmente absurda. La sala, de a ratos, ríe con ganas, y de a ratos se queda en silencio mirando un iceberg del tamaño de una provincia entera deslizándose hacia el norte de Europa como si fuera un tren de carga. Esa mezcla es, a esta altura, la marca registrada de un director que ya nos había sacudido con Birdman o con El renacido, y que ahora se anima a meterle humor negro a una historia con un posible fin del mundo.
La propuesta es de esas que conviene masticar despacio. Un magnate petrolero de manual, patilludo, exagerado hasta el ridículo, descubre que una de sus operaciones en Groenlandia acaba de arrancar de cuajo una mole de hielo que avanza sin freno hacia el continente europeo. Lo que sigue es un carrusel de reuniones de emergencia, llamados a la Casa Blanca y apariciones televisivas en las que el personaje de Tom Cruise intenta, al mismo tiempo, salvar a la humanidad y cuidar su propia leyenda. El planteo tiene ADN de comedia política, pero también una lectura incómoda y muy actual sobre quién paga los platos rotos cuando la naturaleza pasa la factura.
Un Cruise fuera de zona de confort
A esta altura, todos tenemos a Cruise cosido a la imagen del agente Ethan Hunt, con su corrida por el exterior del Burj Khalifa o su salto en paracaídas con la moto. Por eso sorprende verlo acá metido en la piel de Digger Rockwell, un magnate caricaturesco, con panza marcada, bigotes espesos y una forma de hablar que va de la euforia al colapso nervioso en tres frases. Es el mismo actor, pero con un código de actuación distinto, más cerca del grotesco, y eso, en una película que se sostiene básicamente sobre sus hombros, es una decisión fuerte. El elenco lo acompaña bien: Riz Ahmed compone a un doctor en seguridad ambiental que funciona como conciencia científica del relato, John Goodman se lleva la escena cada vez que aparece como el presidente de Estados Unidos, y Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg y Jesse Plemons completan un reparto que ayuda a sostener el tono.
- Trama: una operación petrolera en Groenlandia desencadena el desprendimiento de una gigantesca masa de hielo que amenaza al norte de Europa.
- Protagonista: Digger Rockwell, un magnate que intenta encabezar el rescate del desastre que él mismo provocó.
- Elenco central: Tom Cruise, Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg y Jesse Plemons.
- Dirección y guion: Alejandro González Iñárritu, con guión escrito junto a Alexander Dinelaris, Nicolás Giacobone y Sabina Berman.
- Producción: Cruise, Iñárritu y Mary Parent. Fotografía de Emmanuel Lubezki, rodada íntegramente en formato VistaVision.
- Estreno internacional: 30 de septiembre de 2026, con llegada a los cines de Norteamérica el 2 de octubre, también en salas IMAX.
Un arranque frío en la taquilla
En lo estrictamente comercial, los números del primer fin de semana dejaron más preguntas que respuestas. La película sumó alrededor de ocho millones de dólares en Estados Unidos y Canadá y unos doce millones en 73 mercados internacionales, lo que deja un total cercano a los veinte millones de dólares globales. La cifra queda muy por debajo de lo esperado para un título de estas características, sobre todo si se la compara con el presupuesto de producción, que se mueve en la franja de los 160 a 180 millones de dólares, sin contar lo que se invirtió en promoción. No es una lectura definitiva, faltarán las semanas siguientes y el recorrido internacional, pero a esta altura la película se juega gran parte de su recuperación al boca a boca y al rendimiento de los mercados que todavía no la estrenaron.
“Siento que vamos a cre”Tom Cruise, en entrevista con Kevin McCarthy
