Daisy Edgar-Jones lleva a Elinor Dashwood a los espacios abiertos
La nueva adaptación de Sentido y sensibilidad, dirigida por Georgia Oakley, pone el foco en la relación entre las hermanas y deja en segundo plano el romance. La películaninea una novela de Jane Austen desde la cercanía y el paisaje.
La pantalla se abre en un campo amplio, con el viento y el barro marcando el tono de una historia que no busca el brillo de los salones de época. En esta nueva versión de Sentido y sensibilidad, Georgia Oakley elige espacios abiertos y una estética naturalista para contar una novela de Jane Austen desde otro lugar. Elinor y Marianne Dashwood, interpretadas por Daisy Edgar-Jones y Esmé Creed-Miles, aparecen menos como figuras de un romance clásico y más como dos hermanas que atraviesan together una situación difícil.
El punto de partida es la muerte del padre de las Dashwood. La propiedad familiar queda en manos del hermanastro y las mujeres deben mudarse a una vivienda más modesta. Ese cambio no solamente altera su vida material: también deja en evidencia la fragilidad económica que atravesaba a las mujeres de la Inglaterra de la Regencia. La adaptación usa ese desplazamiento para observar qué ocurre cuando las expectativas sociales, las decisiones sentimentales y la necesidad de sostener un hogar se cruzan.
Dos temperamentos, una misma historia
El guion de Diana Reid insiste en la diferencia entre las hermanas sin convertirla en una rivalidad. Elinor contiene lo que siente, mientras Marianne expresa sus emociones sin filtro. El contraste entre ambas genera momentos de Comicidad, desconfianza y tensión, pero la película no lo presenta como una separación definitiva. Las dos terminan aprendiendo de la experiencia de la otra y entendiendo que la forma de reaccionar ante el mundo no alcanza para explicar todo lo que las une.
“La conexión personal entre las actresses terminaAPE influencing la forma en que se construyen las escenas compartidas. Edgar-Jonesó que terminó de comprender a Elinor al trabajar junto a Esmé Creed-Miles, de quien ya era amiga.”Daisy Edgar-Jones
Esa complicidad se vuelve, según la propuesta de Oakley, el verdadero eje de la historia. Los vínculos románticos siguen presentes, aunque quedan en un lugar secundario. La película pone el acento en cómo Elinor y Marianne se sostienen mutuamente cuando las circunstancias económicas y afectivas se vuelven adversas. En ese sentido, el paisaje funciona como una extensión de su vínculo: es el lugar dondeeach puede ganar unos minutos de calma, dibujar o lanzar piedras al agua, tenderse en el campo o correr por la orilla.
- Los exteriores, el viento y los paisajes con barro reemplazan el predominio de los salones elegantes.
- Elinor y Marianne son observadas a partir de sus temperamentos opuestos y de la complicidad que construyen.
- El coronel Brandon, interpretado por Herbert Nordrum, se presenta desde la torpeza y la dificultad para expresarse.
- John Willoughby, a cargo de Frank Dillane, conserva una lectura más cálida sin ocultar el daño que causa a Marianne.
La nueva versión de Sentido y sensibilidad no compite con las adaptaciones anteriores: propone una entrada diferente a la novela. Su mayor interés está en la relación entre las hermanas y en la forma en que la historia de Austen continúa hablando sobre dependencia, familia y decisiones afectivas. La pregunta queda abierta: quizá lo que hace que este texto siga resonando sea que no se limita a mostrar dos romances, sino una manera de sobrevivir juntas a las.
A mí esta lectura me resulta especialmente-human y deja poco margen a la distancia. Cuando la pantalla se abre hacia los campos y las chicas encuentran allí un espacio para respirar, Sentido y sensibilidad deja de ser solamente una historia de amor de época y se vuelve una reflexión sobre cómo las personas que más nos quieren pueden necesitar aprender a comprenderse. Para mí, ese vínculo entre las hermanas es lo que le da a la película una fuerza actual.
