Brunold levantó el Challenger de Tulln y le regaló el micrófono a un mensaje que sacudió al circuito
El suizo venció al brasileño Joao Lucas Reis da Silva por 6-4 y 6-3 y, en plena ceremonia, le agradeció por haber sido su espejo. Dos jugadores, un título y una frase que se viralizó.
Lo grita el suizo en la red, lo celebra en el cambio de lado y lo termina gritando al cielo de Tulln: Mika Brunold, 257 del mundo, se sacó la mochila pesada de no haber ganado nunca un Challenger y la cambió por un trofeo. Fue 6-4 y 6-3 contra el brasileño Joao Lucas Reis da Silva, 341, en una final que le pidió más de lo que dice el resultado.
El mensaje que se llevó todas las cámaras
Porque el tenis, ya sabemos, se juega con la raqueta pero se gana con la cabeza. Y Brunold, en vez de guardarse el micrófono para la clásica lista de agradecimientos a entrenador, familia y sponsor, eligió mirar a los ojos al rival que acababa de dejar en la cancha y abrir el corazón. Uno a uno, despacio, le dijo que un año después de la salida del armario del brasileño, él hizo la propia. Que es una inspiración. Que pueden ser modelos para tantos que pelean con su sexualidad. Y lo dijo con la misma naturalidad con la que se cantan los puntos en unGrand Slam.
“Quiero agradecerte. Un año después de tu salida, hice la mía. Eres una gran inspiración para mí y estoy muy orgulloso de nosotros. Podemos ser modelos para tantas personas que luchan por su sexualidad. Muchas gracias y buena suerte para tu futuro.”Mika Brunold, en la ceremonia de premiación del Tulln Challenger
Después, ya con la palabra recuperada y la sonrisa intacta, Brunold habló del juego y dejó una frase que sirve para cualquier deporte: Es increíble. Fue una pelea dura, me lo puso muy difícil. Estoy muy contento con cómo encontré soluciones y cómo luché. Es indescriptible. Y remató con una advertencia hacia adelante, de esas que un jugador se hace a sí mismo: Lo más importante es mantenerme libre de lesiones y disfrutar. He trabajado muy duro en las últimas semanas, he estado feliz y todo ha salido bien.
Del otro lado de la red, un rival que también ganó
Del otro lado, Reis da Silva se fue con la derrota pero con la semana completa. Ha sido una semana muy positiva. No siempre he podido alcanzar este nivel en los últimos meses, así que estoy muy contento de haber llegado a la final, dijo el brasileño, que además le regaló una mención al campeón: Mika jugó un tenis increíble. Gesto por gesto, palabra por palabra, los dos se subieron al podio con algo más que un resultado bajo el brazo.
Yo no estuve en la cancha de Tulln, pero me acuerdo de esas finales de Challenger que se ven con el volumen bajo, casi de madrugada, y que de golpe te sacuden con una frase que nada tiene que ver con el dobles fault o el passing shot. Esta fue una de esas. Y ojo: el ranking dirá que Brunold subió, que el brasileño consolida puntos, que la próxima parada ya está en agenda. Pero el verdadero resultado de la jornada se midió en otra cosa, en el aire, en esa manera de plantarse frente al micrófono sin calcular demasiado y decir lo que muchos callan. El circuito ATP, que suele ser cuidadoso con los temas que exceden al revés y la derecha, esta vez recibió el mensaje en vivo y en directo. Que lo haya dicho el campeón, y que el rival lo haya celebrado, le dio a la foto una fuerza que las rede multiplicaron en cuestión de horas. Lo que viene para Brunold es el calendario habitual: más Challenger, intentar meterse en algún ATP 250, cuidar el cuerpo y, sobre todo, no perder esta manera de hablar que lo diferencia. Lo que viene para Reis da Silva es la misma ruta, con la mochila un poco más liviana después de una semana en la que, incluso perdiendo la final, ganó algo que no aparece en la tabla de premios.
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