Zverev barrió a De Miñaur sin despeinarse y va por las semis en Shanghái: ahora le toca Davidovich Fokina
El alemán se impuso por doble 6-4 en los cuartos de final del Masters 1000 chino y se cruzará con el español, que entró por walkover. La otra semifinal la definen Medvedev-Paul y Jodar-Ruud.
Lo liquidó con la frialdad de los que ya saben lo que es ganar grande. Zverev se sacó de encima a De Miñaur en sets corridos, 6-4 y 6-4, y se metió en semifinales del Masters 1000 de Shanghái sin conceder demasiado. Partido a partido, el alemán va armando un cierre de temporada a la altura de su mejor versión: este año ya levantó Roland Garros y el US Open, y parece decidido a sumar otro trofeo pesado antes de fin de año.
El trámite del partido
Arrancó parejo, con los dos sosteniendo el saque sin problemas. La diferencia la hizo Zverev en el quinto game del primer set: con 2-2, ganó en blanco y se llevó el quiebre sin ceder un punto. De Miñaur tuvo tres chances de recuperarlo y las dejó pasar. Esa fue la película del encuentro. En el segundo set, el aussie volvió a quedar a centímetros con 3-2 y dos oportunidades de break, no las metió, y el alemán pasó de largo: rompió en el siguiente game, se puso 5-3, aguantó el descuento del rival y cerró su último servicio en cero. Eficacia quirúrgica, sin estridencias.
El viernes va por otro golpe ante Davidovich Fokina, que entró a semis por walkover después de que el francés Gea se retirara por una molestia en la cadera derecha cuando caía 4-1 en el primer set. Apenas 24 minutos duró ese cruce. El español, 26 del mundo, espera al alemán con la ilusión del que ya tiene un pie en la puerta grande.
Cómo quedaron las semis y qué se viene
- Zverev (Alemania) vs. Davidovich Fokina (España).
- Jodar (13°) vs. Ruud (24°).
- Medvedev (5°) vs. Paul (17°).
- El Masters de Shanghái es el penúltimo Masters 1000 del año; el cierre será en París, del 2 al 8 de noviembre.
Zverev ya sabe lo que es ganar en Shanghai: lo levantó en 2023. Y esta vez volvió a la carga con el temple de un tipo que ya descorchó dos Grand Slams en la temporada. Si pasa a Davidovich Fokina, lo espera un cruce de peso en la final, con Medvedev o Paul como posible rival. A los 40, con la cafetera al lado y la térmica a mano, uno se sienta a ver a este Zverev y se acuerda de las tardes en la tribuna cuando un buen saque y un drive cruzado te dejaban mudo. El alemán tiene esa misma pinta: la de los que no necesitan hablar para ganar.
