Sabalenka y Rybakina se citan en la final más esperada: va el sábado en Nueva York
La bielorrusa quiere su tercer título seguido en Flushing Meadows y la kazaja debuta como nueva número uno del mundo. Hay pronóstico y hay historia.
Sabalenka define el partido con un quiebre en el duodécimo juego y se lleva el primer set 7-5 ante Pegula. Después, 6-2 y a cobrar. Cuarta final seguida en Nueva York para la bielorrusa, que va por su tercer trofeo consecutivo en la misma cancha. Si lo levanta, queda al nivel de las dueñas históricas del US Open. Poca discusión.
Rybakina la tuvo que pelear de atrás. Perdía 4-6 ante Gauff, con el público del Arthur Ashe empujando a la local. Recompuso el saque, sostuvo los intercambios largos y se quedó con los dos sets siguientes por 6-4 y 6-4. Poco ruido, mucho resultado. Káaasjaja pura.
Número uno por accidente, no por accidente
Hay un dato que cambia todo: con la final asegurada, Rybakina sacó a Sabalenka de la cima del ranking WTA después de 99 semanas. Llega al sábado como nueva número uno del circuito. La bielorrusa cae al segundo lugar antes de salir a la cancha a defender el título. Pequeño detalle. Nada menor.
- Sabalenka, potencia pura desde el fondo y golpes que revientan la cinta.
- Rybakina, saque profundo, piernas largas y una defensa que sofoca.
- Historial parejo entre ambas en el circuito.
- Cemento rápido de Nueva York: la pelota vuela y el que primero pega, gana.
- A las dos les gusta tomar la iniciativa. Quien espere, pierde.
Yo me inclino por Sabalenka, pero con los dientes apretados. Lleva tres finales acá, conoce la cancha, conoce el viento, conoce el ruido. Cuando un jugador juega su cuarta final seguida en el mismo Grand Slam, ya no es una visita: es su casa. Aunque con Rybakina como número uno y con confianza renovada, nada está escrito. Será el sábado en el Arthur Ashe. Datos y, sobre todo, que gane el mejor.
