Lupin III vuelve al cine en pantalla grande: una sola noche, en Madrid, para ver al ladrón eterno en su mejor versión animada
Después de casi treinta años sin una película de animación 2D en salas, la saga que creó Monkey Punch regresa de la mano de Takeshi Koike con una función única en los Cines Verdi. Te cuento por qué vale la pena agendar la fecha y por qué, si te lo perdés, te va a quedar esa nostalgia punzante de las oportunidades que no vuelven.
Hay una imagen que se repite cada vez que pienso en una sala de cine de barrio, de esas que todavía resisten en Madrid: la luz del proyector atravesando la oscuridad, unas cuantas butacas ocupadas por gente que sabe exactamente por qué está ahí, y en pantalla, un dibujo a mano alzada que se mueve con esa vitalidad que solo tiene la animación 2D cuando está bien hecha. Algo de eso, me imagino, va a sentirse el jueves 18 de septiembre a las 22:30 en los Cines Verdi, cuando se proyecte, en versión original subtitulada y en una función absolutamente única, "Lupin the IIIrd: El linaje inmortal", la primera película de Lupin III en animación 2D para salas en casi tres décadas. Casi treinta años, me cuesta escribirlo sin que suene a exageración, pero es lo que dicen los números: la última vez que el ladrón más famoso del animé pisó una pantalla grande con esa técnica fue en los años noventa. Y ahora vuelve, con la firma de alguien que ya conoce al personaje como la palma de su mano.
El responsable del regreso es Takeshi Koike, un director que para los seguidores de Lupin no necesita demasiada presentación, porque ya se había ganado un lugar en la saga con "La tumba de Jigen", "El rocío de sangre de Goemon Ishikawa" y "La mentira de Fujiko", tres largometrajes en los que demostró que se puede tomar a un personaje clásico y, sin traicionarlo, llevarlo a un terreno mucho más adulto, más crudo, más visceral. Koike entiende a Lupin, pero también entiende que alrededor de Lupin hay un universo entero: Jigen, el pistolero impecable; Goemon, el samurái con un sable que corta cualquier cosa; y Fujiko, la mujer que siempre parece estar dos pasos adelante de todos, incluso del propio espectador. Esa pandilla, esa pequeña familia disfuncional que se quiere y se traiciona en partes iguales, es el corazón de esta historia, y se nota.
De qué va la película
La trama lleva a los cuatro a una isla que no figura en ningún mapa, un lugar secreto al que solo se llega cuando alguien te lo cuenta, y que existe, básicamente, para esconder un tesoro. Lo que empieza como el robo de sus vidas, el golpe que imaginaron mil veces mientras planeaban en algún sótano lleno de planos, se transforma bastante rápido en algo bastante menos glamoroso: una lucha descarnada por sobrevivir en un entorno completamente hostil. El propio material de promoción habla de un giro donde la aventura deja de ser aventura y se convierte en pesadilla, y uno, que ya vio las anteriores de Koike, sabe que cuando este director promete crudeza, cumple. La acción no da respiro, la violencia está al servicio del relato, y el humor, esa ironía seca que siempre acompañó a Lupin, aparece justo en los momentos donde uno menos lo espera.
La película, claro, está basada en el manga original de Monkey Punch, el mangaka que en 1967 creó a este ladrón de traje verde, corbata roja y una capacidad infinita para meterse en problemas y salir de ellos con estilo. Que la base sea ese material de origen, y no una creación totalmente nueva, le da a Koike una libertad enorme: puede tomar el ADN del personaje, ese código genético narrativo que ya está instalado en la cabeza de millones de fans, y estirarlo hacia donde quiera. Y lo estiró, según cuenta la crítica japonesa, hacia un lugar bastante oscuro, que es exactamente donde este Lupin mejor se luce.
Lo que hay que saber para no perderse la función
- Fecha: jueves 18 de septiembre de 2025.
- Hora: 22:30.
- Lugar: Cines Verdi, en Madrid.
- Formato: versión original subtitulada al español.
- Entradas: ya disponibles en la web del cine, con aforo limitado.
- Es una función única: no hay reprogramación confirmada.
Y acá viene la parte que, como espectadora y como alguien que alguna vez se quedó afuera de una función agotada y todavía se acuerda, me parece importante remarcar: el margen para decidirse es muy corto. Las entradas están a la venta en el sitio de los Cines Verdi, y el aforo, como en cualquier proyección especial de este tipo, es limitado. No estamos hablando de un estreno masivo que va a estar tres semanas en cartelera; estamos hablando de una ventana mínima, casi secreta, para ver en pantalla grande algo que en Japón ya se vio en 2025 y que al resto de Europa todavía le debe llegar, en el mejor de los casos, en formato físico o por streaming. De hecho, la licencia en España ya quedó asegurada, lo que abre la puerta a un eventual lanzamiento hogareño, pero sin fechas confirmadas por ahora. La pregunta que les queda a los seguidores que viven lejos de Madrid, o que simplemente no llegan a tiempo, es doble y bastante molesta: ¿cuánto va a tardar en llegar a los hogares, y por qué canal?
Yo, si fuera lector de esta nota y viviera en Madrid, ya estaría entrando a la web de los Verdi. No lo digo como recomendación marketinera, lo digo como opinión genuina de alguien que sabe que estas oportunidades, en cine, no se repiten: una función única, en versión original, con la mejor animación 2D posible para un personaje que merece ser visto en pantalla grande al menos una vez en la vida. Lupin III es, en definitiva, eso: un linaje, como dice el título de la película, un linaje inmortal que atraviesa generaciones y que, cada tanto, vuelve para recordarnos por qué lo seguimos queriendo. Esta vez, además, vuelve en el formato donde mejor se luce: una sala a oscuras, una pantalla enorme, y la certeza de que durante hora y media, el mundo real se va a quedar esperando afuera.
