Loteo Malvinas Argentinas en Zapala: cerca del sueño de la casa propia, con la fecha de inscripción como primer filtro
El intendente Carlos Koopmann enviará al Concejo Deliberante un proyecto para sortear 531 lotes con servicios sobre el Acceso Fortabat. Una parte estará reservada a quienes se anotaron hasta fines de 2022, habrá financiamiento en hasta 24 cuotas y cada pago no podrá superar el 30% de los ingresos del adjudicatario.
La mañana en Zapala arranca fresca, casi como si el invierno patagónico se hubiera acordado de que todavía existe, y la conversación de la semana vuelve a girar en torno al mismo tema, un tema que para mucha gente significa mucho más que una noticia: el sorteo del loteo Malvinas Argentinas. El intendente Carlos Koopmann anunció que enviará al Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza para adjudicar 531 lotes con servicios en un predio que ya muestra movimientos de máquinas, calles en apertura y suelo en preparación, sobre el Acceso Fortabat, a pocas cuadras del monumento al Soldado de Malvinas, ese lugar que los vecinos del barrio asocian directo con el corazón de la ciudad.
De esos 531 terrenos, 486 están pensados para viviendas familiares y 45 para locales comerciales, una combinación que el municipio presentó como una manera de garantizar no solo techo sino también trabajo en una zona que hasta hace poco miraba de costado al casco céntrico. La lógica que repite el Ejecutivo es que cada vecino habilitado pueda levantar su casa y, a la vez, encontrar un comercio cerca, de manera que la vida cotidiana no dependa exclusivamente de un auto o de un viaje largo en colectivo.
Quiénes pueden participar y a partir de cuándo
Para las familias que sueñan con un terreno en Zapala, la propuesta municipal tiene una primera condición que muchos ya conocen de memoria: la fecha de inscripción en el registro de aspirantes. Quienes se hayan anotado hasta el 31 de diciembre de 2022 podrán participar de la etapa inicial del sorteo, siempre que cumplan los demás requisitos previstos. Recién cuando se agote ese primer grupo, si quedan lotes disponibles, se habilitará la participación de personas inscriptas con posterioridad, según señaló el intendente al detallar el esquema.
Cómo se pagará el terreno
El esquema económico aparece como el otro gran filtro. El anticipo será del 30% del valor del lote y el resto se financiará en hasta 24 cuotas, con la garantía de que cada cuota no supere el 30% de los ingresos del adjudicatario, una especie de tope legal que busca evitar que la cuota termine comiéndose el sueldo. El precio final de los lotes se definirá cuando se apruebe la norma de adjudicación, un dato que pesa, porque muchas familias empiezan a hacer números con la calculadora en la mesa del living aunque todavía no tengan el número definitivo en la mano.
“La idea es que cada vecino pueda pagar la cuota sin que se le complique el mes, y que nadie termine perdiendo el lote porque la cuenta no le cierra.”Carlos Koopmann, intendente de Zapala
Requisitos para argentinos, naturalizados y extranjeros
- Argentinos nativos: residencia mínima de dos años en Zapala.
- Naturalizados: cinco años de residencia y dos de ciudadanía efectiva.
- Extranjeros: diez años de residencia en la ciudad.
- Quedan excluidos quienes tengan en Neuquén otro terreno o inmueble para el mismo uso o sean adjudicatarios de una vivienda de plan, ocupada o por ocuparse, incluso sin título de propiedad.
- No podrán participar quienes hayan recibido un lote municipal en los últimos 15 años.
- No podrán anotarse quienes figuren en los registros provinciales de Deudores Alimentarios o de Violencia Familiar y de Género.
El municipio y la provincia financiarán las obras de infraestructura que hacen falta para que un lote sea realmente un lote: agua, electricidad, cloacas y cordón cuneta, además de la mensura correspondiente, un detalle que en otras épocas fue motivo de quilombo judicial y que ahora se intenta ordenar desde el arranque. Koopmann explicó además que los sorteos serán públicos, con la presencia de un escribano para darle transparencia al procedimiento, y que se avanzará por sectores a medida que se completen los servicios, de manera que no quede ninguna familia con un terreno al que todavía no se pueda llegar con luz o con caño.
Desde la vereda, mientras el viento sigue moviendo las hojas secas sobre el Acceso Fortabat, lo que se repite entre los vecinos del barrio es una mezcla de expectativa y de prudencia. Ramón, que vive a tres cuadras del monumento y trabaja en una gomería desde hace más de veinte años, resume la conversación de muchos: está anotado desde antes de 2022, sueña con levantar una pieza más para un hijo que se le viene grande, pero prefiere no hablar de plata hasta que salga la ordenanza, porque sabe que mientras el Concejo Deliberante no apruebe el proyecto cualquier cálculo puede cambiar. Esa cautela, esa manía de no gastar saliva en vanidades, es probablemente la mejor manera de acompañar una noticia como esta, que toca una de las fibras más sensibles de cualquier familia: el lugar donde vivir.
