Hipotecas UVA para monotributistas: nueve bancos habilitan el acceso, con tasas que bajan hasta 6,7% si se cobra el sueldo en la misma entidad
El financiamiento en dólares ajustados por UVA deja de ser exclusivo para asalariados: bancos de primera línea abren la puerta a trabajadores independientes, con montos de hasta USD 248.000, plazos de hasta 30 años y tasas que varían según dónde se acredite el ingreso.
Al menos nueve entidades bancarias argentinas ofrecen créditos hipotecarios en pesos ajustados por UVA a personas inscriptas en el Monotributo, con montos que van de USD 141.000 a USD 248.000 y plazos de entre 15 y 30 años, según un relevamiento sobre la oferta vigente en el sistema financiero. La novedad radica en que el acceso dejó de estar concentrado en asalariados con recibo de sueldo, ya que varias entidades incorporaron a los contribuyentes del régimen simplificado como sujetos de crédito hipotecario, con condiciones que, en algunos casos, resultan comparables a las de los préstamos tradicionales.
Montos, plazos y cobertura: el mapa banco por banco
El Banco Hipotecario financia hasta USD 170.000 a un plazo de 15 años, con una cobertura del 80% del valor de tasación del inmueble. El Banco Ciudad llega a USD 248.000 para primera vivienda, frente a un tope de USD 70.000 en otras operaciones, con plazo de 25 años y financiación del 70%. Brubank y Banco Nación comparten un monto cercano a los USD 216.000 y plazos de hasta 30 años; la diferencia se observa en la cobertura: Brubank financia el 70% en primera vivienda y el 60% en segunda, mientras que Nación alcanza el 75%.
Banco Macro y BBVA no fijan un tope de monto: Macro financia a 20 años con coberturas que oscilan entre el 60% y el 90% según la edad del solicitante y el valor de la propiedad, en tanto BBVA otorga el 80% del valor de tasación a plazos de hasta 30 años. Credicoop ofrece hasta USD 141.000 a 20 años, con cobertura del 70% en primera vivienda y del 50% en segunda. Banco del Sol tampoco fija límite de monto y cubre entre el 70% y el 80% según el caso, también a 20 años. Comafi cierra la nómina con un máximo de USD 246.000 a 20 años y financiación del 75%.
Tasas: dónde se cobra el sueldo, la diferencia
El costo financiero sigue una lógica común en el sistema: quien acredita sus haberes en el banco obtiene una tasa sensiblemente menor. El rango para quienes cobran sueldo en la entidad va del 6,7% nominal anual del Banco Nación al 12% de Brubank. Sin esa condición, las tasas pueden trepar hasta el 15% en algunos casos puntuales. Credicoop presenta la tasa más baja del relevamiento entre los bancos con condiciones segmentadas: 7,5% con acreditación de haberes y 9% sin ella.
En cuanto a la relación cuota-ingreso, la mayoría de las entidades exige que la cuota inicial no supere el 25% de los ingresos mensuales del solicitante, mientras que el Banco Hipotecario aplica un tope más restrictivo del 20%, una exigencia que reduce el universo de prestatarios elegibles.
Galicia y Santander: el monotributo como ingreso complementario
Galicia y Santander ofrecen una modalidad diferenciada que combina las dos situaciones fiscales más frecuentes en el mercado laboral argentino. Exigen que el titular del crédito posea un sueldo en relación de dependencia, pero admiten sumar la facturación del monotributo para completar el ingreso requerido por la línea. Ambas entidades financian el 70% del valor de tasación a plazos de hasta 20 años y aplican una tasa del 9,5% con acreditación de haberes, un esquema pensado para profesionales y pequeños contribuyentes que mantienen parte de su facturación bajo el régimen simplificado.
En comparación con la campaña anterior, cuando el acceso al crédito UVA estaba prácticamente restringido a asalariados formales, la oferta actual muestra una ampliación concreta del universo de prestatarios elegibles, con tasas que, en el extremo inferior, se ubicaron por debajo de la inflación esperada de acuerdo con el último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central. El escenario resulta atractivo para quienes conservan capacidad de ahorro en dólares o en pesos ajustables, aunque exige una planificación de largo plazo: el saldo adeudado se actualiza por la variación del Coeficiente de Estabilización de Referencia, lo que puede modificar el costo total frente a procesos inflacionarios persistentes.
