Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Economía /

Casi la mitad de los consultados dejó pasar propuestas laborales por la obligación de ir a la oficina

Un relevamiento de Bumeran con más de 3.000 participantes muestra que los gastos de transporte, comida y vestimenta inciden de lleno en la decisión de rechazar o aceptar un puesto. El formato híbrido se consolida como el más deseado y la posibilidad real de elegir sigue siendo limitada.

Por Mariana GaticaEconomía y campo · · hace 23 d
Casi la mitad de los consultados dejó pasar propuestas laborales por la obligación de ir a la oficina

El 48% de los trabajadores encuestados por el portal de empleos Bumeran rechazó en algún momento una oferta de trabajo por el sólo hecho de exigir presencialidad plena o parcial, según se desprende del estudio 100% Presencialidad, que reunió respuestas de más de 3.000 personas entre asalariados y especialistas en recursos humanos. En concreto, el 39% descartó propuestas que requerían asistir a la oficina todos los días y otro 9% dejó pasar puestos que pedían cierta concurrencia periódica.

El peso del bolsillo aparece como el factor más determinante a la hora de evaluar la vuelta al puesto físico. Entre quienes se inclinan por el trabajo a distancia o por esquemas que combinan casa y oficina, el 73% mencionó la reducción de gastos en transporte, comidas, vestimenta y otros consumos asociados con la presencia diaria. Además, el 83% mencionó como ventaja el ahorro en traslados, una variable que, según el relevamiento, ganó protagonismo en comparación con ediciones anteriores donde la motivación principal pasaba por la flexibilidad horaria.

Lo que más valoran quienes eligen no ir todos los días

  • Reducción de gastos en transporte, comida y ropa: 73%.
  • Ahorro en traslados: 83%.
  • Mejor conciliación entre trabajo y vida personal: 77%.
  • Organización autónoma de los horarios: 63%.

El relevamiento también indagó sobre la autonomía real de los trabajadores para definir su esquema laboral. El 73% de los consultados respondió que la modalidad vigente fue fijada de manera unilateral por la empresa; un 11% indicó que la decisión queda en manos de cada equipo; un 9% afirmó que puede resolverlo de forma individual y apenas un 7% señaló que hubo un acuerdo entre las partes. La fotografia muestra que, aun cuando las preferencias se inclinan hacia formatos flexibles, la capacidad real de elección sigue siendo acotada.

El mapa de preferencias: lo que hay y lo que habría

  • Modalidad actual: 47% híbrido, 33% presencial y 20% remoto.
  • Modalidad deseada: 51% híbrido, 41% remoto y 8% presencial.
  • Postura ante una oferta que no coincide con el esquema ideal: 64% la rechazaría.
  • Trabajadores que nunca descartaron un puesto por su modalidad: 50%; un 2% lo rechazó por ser 100% remoto.

Entre quienes prefieren la asistencia presencial, las razones también aparecen fuertemente marcadas: el 49% mencionó como beneficio el vínculo cotidiano con sus compañeros, el 45% valoró las facilidades para comunicarse y trabajar en equipo, y un 39% ponderó tanto el acceso a los recursos de la empresa como la separación entre la vida laboral y la personal. El estudio destaca que las preferencias se construyen a partir de un cálculo que combina erogaciones concretas, tiempos de traslado y calidad de vida, y que las compañías que imponen modalidades rígidas corren el riesgo de quedar afuera de los primeros listados de candidatos.

De cara a los próximos meses, el informe de Bumeran sugiere que el formato híbrido continuará ganando terreno como esquema aspiracional, en la medida en que las empresas avancen en mecanismos de negociación interna y en opciones concretas de flexibilidad horaria. Para los trabajadores argentinos, el dato más elocuente es el siguiente: cada oferta full time en oficina compite, en términos relativos, contra el costo de un viaje diario en transporte, un almuerzo afuera y un guardarropas laboral que ya no se renueva como antes.

MG
Mariana GaticaEconomía y campo

Te puede interesar