Zverev, el alemán que dejó de prometer y empezó a cumplir: número 1 del mundo hasta fin de año
La baja de Sinner y la caída de Alcaraz en Shanghai le despejaron el camino al campeón de Roland Garros y el US Open. La matemática ya no deja dudas.
Alexander Zverev cierra 2026 en la cima del tenis mundial y, esta vez, no hay suspenso. El alemán ya huele el sillón de número uno y nadie se lo va a sacar. Lo concreto: Jannik Sinner no vuelve hasta 2027 por sus problemas físicos, y Carlos Alcaraz se despidió del Masters 1000 de Shanghai a manos del belga Zizou Bergs. Chau carrera, chau ilusión.
La cuenta cierra sola. Sinner manda hoy con 11.000 puntos, pero se le van a evaporar 3.000 al no poder defender los títulos de Viena, París y las Finales ATP. Le quedan 8.000 en el papel. Zverev, segundo con 9.720, solo tiene que defender 930 puntos de acá a fin de año. La cuenta da que el germano termina arriba, sin importar lo que haga el murciano, que suma 5.560 y ya no tiene margen.
Un año que le cambió la historia
Porque lo de Zverev en 2026 no es casualidad ni regalo de nadie. Ganó Roland Garros y el US Open, sus dos primeros Grand Slams, en la misma temporada. Eso no te lo regala el calendario ni el ranking: hay que sacarlo a la cancha, con la raqueta, contra los mejores. Y él lo hizo. Por eso está donde está, más allá de las lesiones del rival o las derrotas del otro.
A esta altura, la única pregunta sin respuesta es cuándo tocará la cima formalmente. Puede ser en su próximo torneo o en la siguiente parada, pero el resultado ya está escrito. Zverev es el uno y cierra el año como el uno.
- Zverev terminó el año con dos Grand Slams por primera vez en su carrera: Roland Garros y US Open.
- Sinner pierde 3.000 puntos por no defender Viena, París y las Finales ATP, y queda con 8.000.
- Alcaraz ya no puede recortar la diferencia desde sus 5.560 puntos tras caer en Shanghai.
- Zverev solo defiende 930 puntos hasta el cierre de la temporada.
¿Sorpresa o cumplimiento? Para mí, una mezcla de las dos. Sorpresa porque el Zverev de los Grand Slams nunca terminaba de aparecer cuando más lo necesitabas; cumplimiento porque este año, cuando apretó, no aflojó. El próximo rival del circuito lo dirá el calendario: él ya tiene su lugar reservado en la historia. Diego Sartori, Deportes.
