Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Wolverine vuelve a las consolas con sangre, adamantium y una historia que se anima a romper el molde

Insomniac Games lleva a Logan a la PlayStation 5 con una campaña de unas 18 horas, un sistema de pelea basado en la Rabia y un mapa que cruza Canadá, Madripoor y el Japón de La Mano. Una propuesta pensada para los fans de toda la vida y, también, para quienes se acerquen por primera vez.

Por Florencia CabralCultura y espectáculos · · hace 35 d
Wolverine vuelve a las consolas con sangre, adamantium y una historia que se anima a romper el molde

Lo confieso: cuando encendí la PlayStation 5 y vi a Logan sentado en un bar perdido de Canadá, con la mirada cansada y una jarra de whisky al lado, sentí que estaba entrando a uno de esos lugares que aparecen en las películas del personaje. Esa imagen inicial, casi un cuadro quieto en medio de la nada, es la puerta de entrada a Marvel's Wolverine, el nuevo juego de Insomniac Games, el estudio que ya se ganó al público con la saga Marvel's Spider-Man. Acá cambia el tono, cambia el superhéroe y cambia el ritmo, pero se nota la mano del mismo equipo: hay oficio, hay ambición y hay ganas de contar algo serio con un personaje que arrastra décadas de historia.

Una historia original que se anima a mover el mapa

La trama arranca tres años después de que Logan dejara atrás al Equipo X. El protagonista intenta llevar una vida tranquila, pero la calma se rompe cuando Bolivar Trask, el típico villano con apellido pesado, sale a la luz al frente de una fuerza mercenaria cibernética llamada los Reavers, que se dedica a secuestrar mutantes. Para entender qué hay detrás, Logan termina juntándose con caras conocidas como Mystique, Sabretooth y Nathaniel Essex, y la investigación lo lleva de las regiones frías de Canadá a los callejones de Madripoor y al distrito de Shinjuku, en Japón, donde se topa con La Mano, un sindicato criminal encabezado por Lady Deathstrike.

La propuesta se anima a mover piezas que en los cómics suelen estar en lugares muy distintos. Aparecen Jean Grey, Sunfire y Omega Red, pero en contextos diferentes a los habituales, y la historia usa los recuerdos perdidos de Logan como motor narrativo: a medida que avanza la campaña, se desbloquean escenas del pasado que le dan espesor a un personaje que muchas veces quedó reducido a la garra y al enojo. Eso, para mí, es lo más interesante: que el juego se tome el tiempo de mirar hacia adentro en lugar de tirar pura acción.

Combate con Rabia y el factor curativo como mecánica central

  • Velocidad, combos, esquives y remates letales: el sistema de pelea apuesta por la agresividad, pero también por leer bien al rival.
  • La barra de Rabia se llena al encadenar golpes o desviar ataques cuerpo a cuerpo, y tiene tres niveles bien marcados.
  • En el nivel máximo está disponible el Golpe Crítico contra enemigos debilitados, un castigo pensado para cerrar peleas.
  • Si el jugador pierde toda la salud con Rabia en nivel 2 o 3, se activa la Última Defensa, que consume la barra y restaura vida de inmediato, replicando el poder de regeneración del personaje.
  • Los enemigos Reavers y Centinellas tienen ataques Inhibidores que anulan por un rato esa regeneración y bloquean habilidades especiales.
  • Las peleas contra los Centinellas, las máquinas gigantes diseñadas para cazar mutantes, piden paciencia: hay que desmantelarlos pieza por pieza con las garras de adamantium.

Fuera del ring, el juego también respira. Se puede optar por el sigilo con el Salto Sigiloso para eliminar objetivos sin hacer ruido, y explorar el mapa rastreando aromas o escuchando conversaciones lejanas, gracias a los sentidos aumentados de Logan. El control DualSense de PS5 no se queda afuera: la retroalimentación háptica y los gatillos adaptativos transmiten el impacto de cada golpe y el momento justo en que las garras salen de los nudillos, algo que en la mano se siente más visceral de lo que parece.

Una campaña a la medida del personaje

La campaña principal demanda alrededor de 18 horas para completarse, una extensión que permite tomarse su tiempo sin sentirse ni apurado ni estirado. Para llegar al cien por ciento hay que rastrear botellas de whisky escondidas que desbloquean recuerdos del pasado del personaje y superar los Desafíos de Pesadilla, que reparten Puntos de mejora. Es una estructura clásica, pero que acá funciona porque todo lo que se recolectar alimenta la historia, no es un trámite. Después de pasar varias horas con el juego, me queda la sensación de que Insomniac no quiso hacer un título más de superhéroes: quiso devolverle a Wolverine algo de la densidad que tiene en los cómics y en las mejores películas, y en gran parte lo logra. Wolverine duele, Wolverine recuerda, Wolverine sigue en pie. Y eso, en un catálogo cada vez más poblado de juegos de superheroes, ya es muchísimo.

FC
Florencia CabralCultura y espectáculos

Te puede interesar