Werner volvió a ganar, ahora arrastra 35 kilos y el Mustang empieza a pedir perdón
El entrerriano repitió victoria en el TC, se convirtió en el primer ganador que vuelve a ganar en la temporada y se llevará el lastre más pesado del año. Santero se metió en la Copa de Oro y Fritzler sigue como escolta en el playoff.
Werner ganó. Otra vez. Y esta vez lo hizo con lastre, con el Ford Mustang cargado como un tren de carga y con todos mirando cuánto le va a costar la próxima carrera. El entrerriano se impuso en San Luis y se transformó en el primer piloto de la temporada que repite victoria en el Turismo Carretera. No es un detalle menor: significa que ahora cargará 35 kilos en el próximo paso por la balanza, producto de los 25 que ya arrastraba más los 10 que suma por este nuevo éxito. Si vuelve a ganar, serán 40.
Me acuerdo de la primera vez que vi a Werner ganar en el TC, en una tarde caliente en Concepción del Uruguay, y la sensación de que ese piloto iba a marcar una época. Hoy, con el Mustang casi pidiendo perdón por el lastre, uno se pregunta hasta dónde aguanta la máquina y hasta dónde aguanta el piloto. Porque 35 kilos en un Turismo Carretera no es un tema menor: es la diferencia entre el podio y el medio lote.
Cómo les fue a los demás ganadores
- Julián Santero (BMW): segundo y entrada a la Copa de Oro por la vía Último Minuto.
- Otto Fritzler (Mercedes-Benz): quinto, segundo en el playoff.
- Facundo Chapur (Torino): sexto.
- Agustín Canapino (Chevrolet Camaro): décimo, mejor representante de la marca.
- Valentín Aguirre (Chevrolet): 13.º.
- Nicolás Moscardini (Dodge): 19.º, aunque su victoria del año había sido con Ford.
- Tobías Martínez (Chevrolet): 25.º.
- Juan Martín Trucco (Dodge): 28.º.
- Santiago Mangoni (Chevrolet): excluido por el toque a Matías Canapino.
Cinco de los pilotos que ya habían ganado en la temporada terminaron entre los diez primeros en San Luis. Es un dato que pinta de cuerpo entero cómo viene el campeonato: el que gana, gana; el que repite, paga el lastre; y el que no puede con el lastre, queda corriendo lejos. Santero lo entendió rápido: segundo puesto con el BMW y ticket directo a la Copa de Oro. Sin hacer ruido, el mendocino se metió en la definición por la ventana de Último Minuto, esa que siempre regala una sorpresa.
Fritzler, en tanto, completó una final con la cabeza fría: quinto con el Mercedes-Benz y segundo en el playoff. El chaqueño no necesita andar en cámara para ser protagonista, le alcanza con sumar puntos y mirar de reojo a Werner. De los tres que pelearon bien arriba, dos están en zona de definición y el tercero, justamente Werner, carga con el lastre más pesado del año.
Del otro lado, los que perdieron terreno. Canapino cerró décimo con el Camaro y fue la mejor Chevy del clasificador, algo que el campeón no se va a llevar como premio consuelo. Mangoni, en tanto, se quedó afuera por un toque a Matías Canapino que terminó en exclusión: otra vez el Chevrolet con la mancha de la polémica.
Lo que viene
Werner cargará 35 kilos en la próxima fecha y tendrá a Santero ya instalado en la Copa de Oro y a Fritzler respirándole la nuca en el playoff. Tres ganadores de la temporada en el lote de punta, uno con el Mustang casi desbordado y dos con aire para pelear. La próxima fecha va a decir mucho: si Werner gana otra vez, serán 40 kilos y una pregunta lógica desde boxes: ¿cuánto más aguanta esto? Mientras tanto, la tabla del playoff empieza a tomar forma y Werner, Santero y Fritzler son, por ahora, los apellidos que nadie quiere perder de vista.
