Verónica transfiere dos plantas en Santa Fe por 15,5 millones de dólares y deja al descubierto el 78% de su pasivo sin cobertura
La láctea fundada en 1923 cedería los establecimientos de Clason y Suardi a Lacterra y Copalac, con 225 empleados absorbidos. La operación, que aún requiere aval judicial, solo cubriría alrededor de una quinta parte de la deuda concursal, estimada en 77 millones de dólares.
La firma láctea Verónica, con más de un siglo de trayectoria y sede original en la provincia de Buenos Aires, avanzó en las últimas semanas con un acuerdo para desprenderse de dos de sus tres plantas industriales radicadas en territorio santafesino, en el marco del concurso preventivo que tramita desde agosto pasado. La operación, que contempla el traspaso de 225 puestos de trabajo, fue incorporada al expediente judicial y quedó sujeta a la aprobación del Juzgado Comercial N° 17, que ya requirió documentación adicional sobre las sociedades compradoras.
Dos compradores con los que ya trabajaba bajo la modalidad de fasón
El establecimiento de Clason sería cedido a Lacterra S.A.S. por un monto de 9 millones de dólares, mientras que la planta de Suardi pasaría a Copalac S.A.S. por 6,5 millones de la misma moneda. Ambas compañías son las mismas que ya operaban dentro de esos galpones mediante contratos de fasón, es decir, produciendo en instalaciones de terceros con equipamiento ajeno. Copalac reactivó la fábrica de Suardi el mes pasado, tras ocho meses de inactividad, en tanto que Lacterra suscribió un acuerdo similar en julio, aunque la producción en Clason todavía no se puso en marcha porque las instalaciones se encontraban en proceso de reacondicionamiento tras una paralización que se extendía desde enero.
La transferencia incluye, en cada caso, el inmueble, la maquinaria y el conjunto de activos vinculados al establecimiento correspondiente. Los 225 empleados que se desempeñaban en esas dos plantas quedarían bajo la órbita de las sociedades adquirentes, según los términos del acuerdo. La tercera planta del grupo, ubicada en la localidad de Lehmann, permanece sin actividad, cuenta con 112 trabajadores y la empresa se encuentra evaluando alternativas para su reactivación.
- Pasivo total declarado: alrededor de 77 millones de dólares (118.496 millones de pesos al 30 de junio de 2026).
- Recursos que aportaría la venta: 15,5 millones de dólares, cerca del 20% del pasivo.
- Deuda comercial: 26.861 millones de pesos.
- Deuda fiscal y previsional: 76.245 millones de pesos.
- Deuda laboral: 10.357 millones de pesos.
- Deuda financiera: 4.211 millones de pesos.
- Trabajadores absorbidos por los compradores: 225.
- Empleados de la planta de Lehmann sin actividad: 112.
Una brecha considerable entre lo ingresado y el pasivo concursal
El monto total previsto por las dos cesiones representa apenas una quinta parte del pasivo concursal, que al cierre del primer semestre del año en curso se ubicaba en torno de los 118.496 millones de pesos, equivalentes a unos 77 millones de dólares al tipo de cambio de referencia. La composición de esa deuda muestra un peso predominante de las obligaciones fiscales y previsionales, que concentran más del 60% del total, seguidas por las deudas comerciales, las laborales y las financieras, en ese orden. En la estructura del pasivo, la brecha entre lo que ingresaría por la venta de activos y lo que la compañía adeuda configura uno de los ejes centrales de la negociación con los acreedores.
En su presentación concursal, Verónica atribuyó la crisis a una contracción del 26,5% en los volúmenes comercializados durante 2025, al pasar de 94.798 a 69.692 toneladas, y a un resultado neto negativo de 28.549 millones de pesos en el último ejercicio anual, frente a una ganancia de 3.414 millones en el período previo. La firma dejó además de abonar salarios desde enero, lo que configuró uno de los capítulos más sensibles del expediente. En el plano comparativo con la campaña anterior, la reducción de más de 25.000 toneladas en las ventas y el quiebre entre un ejercicio con utilidades y otro con pérdidas marcan un punto de inflexión respecto del desempeño que la compañía había exhibido hasta 2024.
Los requisitos que deberá acreditar la vendedora
El juzgado interviniente solicitó a Verónica que acompañe los estatutos y la composición accionaria de Lacterra y Copalac, que detalle los criterios con los que fueron elegidas como compradoras, que aporte sus antecedentes comerciales y financieros, y que precise si existieron otras ofertas consideradas para los activos. Esa información resultará determinante para que la magistratura convalide una operación que, según los propios términos del acuerdo, deja sin cobertura aproximadamente el 78% del pasivo declarado y obliga a la láctea a sostener la negociación con el resto de los acreedores para definir el horizonte de pagos dentro del concurso. El pronóstico del expediente queda atado, en lo inmediato, al cumplimiento de esos requisitos y a la respuesta que las firmas observadas en el mercado lácteo regional puedan brindar en los próximos meses, en un escenario donde la caída interanual de volúmenes y el deterioro del último balance condicionan cualquier lectura optimista sobre la reestructuración propuesta.
