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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Valentina Sur Rural: casi dos horas de olor y moscas hasta retirar más de cien kilos de carne podrida abandonados en la calle

Un llamado anónimo a Defensa Civil desató un operativo de cuatro horas con empresa de residuos patógenos incluida. Las autoridades creen que los restos vienen de una faena clandestina y advierten multas para quien tire animales en la vía pública.

Por Graciela BerardiSociedad y vida · · hace 46 d
Valentina Sur Rural: casi dos horas de olor y moscas hasta retirar más de cien kilos de carne podrida abandonados en la calle

La mañana de este jueves en Valentina Sur Rural arrancó con un llamado que nadie esperaba. Un vecino tomó el teléfono, marcó la línea de Defensa Civil y describió lo que había visto en la calle: un volumen enorme de carne, vísceras, huesos y hasta chacinados mezclados con basura, todo en un estado de descomposición que, según cuentan los que pasaron por el lugar, se advertía a varios metros de distancia. Lo que siguió fue un operativo que demandó cuatro horas, siete bolsas especiales para residuos patógenos y el trabajo conjunto de personal municipal y una empresa privada habilitada. El saldo: 102 kilos de restos animales retirados de la vía pública y trasladados directo a un horno de incineración pirolítica.

Un hallazgo fuera de lo habitual

Cuando el equipo de inspección llegó al punto señalado por el denunciante se encontró con algo que no tenía antecedentes recientes en la zona. "El volumen es tremendo, no había sucedido nunca tanta cantidad", resumió el subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio, en diálogo con este portal. La cantidad y la variedad de partes encontradas hicieron pensar de entrada que no se trataba de un solo animal sino de varios, y que alguien había decidido deshacerse de todo ese material como si fuera basura común, tirándolo en plena calle y sin ningún tipo de precaución.

Carlos, vecino del barrio desde hace más de veinte años, pasó por el lugar mientras se realizaba el operativo y no pudo evitar detenerse. "Mire, yo vivo acá desde siempre y nunca vi algo así. El olor era terrible y las moscas se veían desde la otra cuadra. Da bronca e indignación, porque esto lo tira cualquiera y los que vivimos acá somos los que pagamos las consecuencias", cuenta mientras mira cómo cargan las bolsas amarillas en el camión. Su queja se repite entre varios frentistas que pidieron mantener el apellido en reserva, pero que coinciden en apuntar a una faena clandestina como origen más probable de los restos.

La pista de la faena clandestina y la advertencia del municipio

En el Ejecutivo municipal no quieren apurar conclusiones, pero la hipótesis que se maneja con más fuerza es la de una matanza no autorizada realizada en algún establecimiento de las cercanías. "Estamos tratando de verificar de dónde pudo provenir", explicó Baggio, aunque por el momento no se confirmó el origen exacto ni hay personas identificadas como responsables del abandono. Lo que sí quedó claro es que tirar restos de origen animal en la calle no es un descuido menor: la normativa local lo prohíbe expresamente y las infracciones pueden terminar en multas contravencionales, además de poner en riesgo la salud de toda la barriada.

  • Llamar al 147, la línea de atención al vecino del municipio, ante cualquier situación de descarte irregular en la vía pública.
  • Comunicarse al 103, el número de Defensa Civil, especialmente si hay restos animales o materiales que representen un riesgo sanitario.
  • No manipular los residuos: cualquier resto de origen animal debe ser tratado como material patógeno y retirado por empresas habilitadas.
  • Recordar que arrojar basura o restos en la calle puede derivar en multas contravencionales, además de las consecuencias sanitarias y ambientales.

El operativo se completó cerca del mediodía, con el sol ya alto y una térmica que superaba los 28 grados en la zona rural, según datos del Servicio Meteorológico Nacional para Neuquén y alrededores. Mientras los trabajadores cargaban la última bolsa, varios vecinos se asomaban a las veredas para ver cómo se cerraba un capítulo que, según confiesan, les dejó una preocupación instalada. "Ahora lo que queremos saber es quién hizo esto y que no quede en la nada, porque si vuelve a pasar vamos a tener que convivir otra vez con esto", cerró Carlos antes de volver a su casa, todavía con el olor pegado en la ropa y la misma escena dando vueltas en la cabeza.

GB
Graciela BerardiSociedad y vida

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