Una terraza con vistas al cementerio: la propuesta del Urban Suites para redescubrir la Recoleta desde arriba
En el último piso de un hotel boutique de Junín al 1700 funciona un mirador acristalado que ofrece una perspectiva aérea del Cementerio de Recoleta, con audioguías en tres idiomas y una pausa gastronómica que va del café con medialunas a la copa de vino al atardecer.
A pocos metros de las verjas coloniales del Cementerio de la Recoleta, sobre la calle Junín, el último piso del hotel Urban Suites abrió al público externo una terraza vidriada desde donde se obtiene una vista aérea poco habitual del predio: las cúpulas, los mausoleos y los pasajes internos se distinguen desde arriba, sin necesidad de ingresar al camposanto, y la sensación, según quienes diseñaron la experiencia, es la de mirar el cementerio como si fuera una maqueta histórica suspendida en el centro de Buenos Aires.
El Cementerio de Recoleta es uno de los sitios más visitados de la ciudad, pero casi siempre se lo recorre desde adentro o desde la vereda. El mirador invierte esa lógica: en lugar de caminar entre las tumbas de Eva Perón, Adolfo Bioy Casares, Silvina Bullrich o los integrantes de la familia Alvear, el visitante las observa en conjunto, como un conjunto urbano, y a través de los ventanales panorámicos también alcanza a divisar el Río de la Plata en los días de cielo limpio, lo que amplía el panorama más allá del camposanto.
Una plataforma con 57 relatos en tres idiomas
La propuesta se articula a partir de códigos QR instalados en los ventanales, que dan acceso a una plataforma digital bautizada El Mirador de la Historia. Al acercar el celular, el visitante puede escuchar una selección de 57 historias sobre figuras y mitos asociados al cementerio, investigadas y redactadas por el escritor Daniel Naler Roxlo, disponibles en castellano, inglés y portugués, lo que convierte al espacio en una alternativa para turistas internacionales que suelen hacer colas largas para entrar al predio.
Cómo es la experiencia y qué incluye
El mirador trabaja además con circuitos que enlazan otros puntos altos de Buenos Aires, una tendencia que en los últimos años sumó propuestas en barrios como San Telmo y La Boca, donde rooftops y terrazas empezaron a ser aprovechados como miradores urbanos. En el caso de Recoleta, la terraza del Urban Suites se apoya en una ventaja difícil de replicar: la cercanía física con uno de los patrimonios funerarios más relevantes de América Latina, declarado Monumento Histórico Nacional en 1946, lo que le da al espacio una capa de relato que excede lo paisajístico y lo convierte en una pieza más del circuito cultural del barrio.
La dirección del hotel confirma que la iniciativa surgió como una manera de poner en valor un recurso edilicio que permanecía ocioso durante buena parte del día, cuando los huéspedes salen a recorrer la ciudad, y que la respuesta del público externo, según los registros del establecimiento, fue lo que motivó la incorporación de la plataforma digital y la ampliación de los turnos, un detalle que muestra cómo la presión turística sobre el cementerio empuja a buscar alternativas de visita que no congestionen el predio original.
