Jueves, 27 de agosto de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Una patrulla interestelar con alma de western: la nueva serie de Linternas Verdes que ya está en HBO Max

John Stewart y Hal Jordan dejan el espacio de lado y se meten de lleno en un misterio rural que se parece más a un policial noir que a una película de superhéroes. La apuesta estética es lo que más llama la atención.

Por Florencia CabralCultura y espectáculos · 27 de agosto de 2026 · hace 1 h

Me acomodé en el sillón con la expectativa clásica de quien va a ver una serie de DC: villanos grandilocuentes, explosiones en el cosmos y algún discurso heroico a último momento. Lo que encontré fue otra cosa, algo que me tomó por sorpresa y que, sinceramente, me terminó conquistando. La pantalla arranca con polvo, con un pueblo chico del centro de los Estados Unidos, con un crimen que todavía nadie entiende y con dos Linternas Verdes que parecen más detectives cansados que guardianes del universo. Esa primera imagen ya marca el pulso de toda la serie: acá no se viene a salvar la galaxia, se viene a esclarecer un asesinato.

Los protagonistas son Aaron Pierre como John Stewart, un marine recién incorporado al cuerpo de Linternas que todavía está aprendiendo a cargar con el anillo, y Kyle Chandler como Hal Jordan, un veterano con años de vuelo dentro de la organización y con cicatrices que no siempre se ven. La dupla funciona como un reloj descompuesto que de a poco va encajando: uno aporta la fuerza bruta y la impulsividad, el otro la experiencia y una calma que a veces parece hartazgo. Chandler, que ya había brillado en Friday Night Lights y en Bloodline, le pone el cuerpo a un personaje que sabe que el mundo es más complicado de lo que le contaron cuando le entregaron el uniforme.

Un reparto que se mueve como si hubiera nacido en ese pueblo

Alrededor de la pareja central gira un elenco que es, a mi criterio, uno de los grandes hallazgos de la producción. Kelly Macdonald interpreta a la sheriff Kerry Kane, una mujer que tiene que mantener el orden en una comunidad donde nadie confía del todo en nadie. Garret Dillahunt, por su parte, se pone en la piel de Will Macon, el líder de una milicia local que se prepara, rifle en mano, para una posible invasión alienígena que muchos creen inminente y que la mayoría descree. Los dos habían compartido elenco en No es país para viejos, la celebrada película de los hermanos Coen que se llevó el Oscar a Mejor Película en 2007: ahí ella era la esposa del protagonista y él un ayudante del sheriff con las manos algo sucias. Acá los roles se invierten, y la ironía no es menor: ella manda y él queda del lado de afuera de la ley. Esa conexión con los Coen no es decorativa, se nota en la polvareda, en los diálogos medidos, en la sensación de que cualquier violencia puede estallar en cualquier momento.

La dirección apuesta por una estética cruda, con violencia contenida y una fotografía que se regodea en los tonos terrosos. No hay planos de efectos especiales cada dos minutos: cuando aparece algún elemento propio de la ciencia ficción o de la mitología de los Green Lantern, se integra con cuidado, casi con pudor, como si los realizadores no quisieran romper el hechizo realista que construyeron capítulo a capítulo. En ese sentido, la serie se parece más a un policial noir de los setenta que a cualquier blockbuster reciente de superhéroes, y ese es, a mi entender, su mayor mérito.

Una puerta de entrada amigable para el que nunca se acercó al género

Para el lector que nunca vio una película de DC o que se cansó del formato película-de-dos-horas-y-media, Linternas puede ser el punto de entrada ideal: no hace falta conocer la mitología completa de los Green Lantern Corps para engancharse, alcanza con dejarse llevar por la pesquisa y por estos dos personajes que, por distintas razones, están un poco hartos del mundo que les tocó custodiar. A mí, que suelo pedirle a las series de género que se animen a romper el molde, esta me encontró con la guardia baja y la terminó bajando del todo. La recomendaría sin dudarlo, sobre todo a quien disfrute de los policiales rurales, de las historias con ritmo pausado y de los antihéroes que hablan poco pero dicen todo con la mirada.

FC
Florencia CabralCultura y espectáculos

Te puede interesar