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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Una IA que traduce el whatsapp interno de las células y ya le está ganando a la biología

El sistema IRIS, desarrollado por el Instituto Whitehead, aprende a leer las señales químicas que le dicen a cada célula qué tiene que ser. Ya anticipa cómo se forman el corazón, los pulmones y los nervios, y hasta mejoró el cultivo de tejido pulmonar en el laboratorio.

Por Matías UrquizaTecnología · · hace 35 d
Una IA que traduce el whatsapp interno de las células y ya le está ganando a la biología

¿Y si el truco no era mirar la célula, sino leer el mensaje que le mandan? Parece una pavada, pero durante décadas la biología del desarrollo estuvo dando vueltas alrededor de la misma pared: las células se transforman en corazón, pulmón o neurona porque reciben señales químicas, y nadie tenía la llave para descifrarlas en serio. Ahora se la fabricaron a medida, con inteligencia artificial, y se llama IRIS.

¿Qué es IRIS y por qué importa?

IRIS es un sistema de aprendizaje automático creado por el equipo de Pulin Li en el Instituto Whitehead, ligado al MIT. Su trabajo es leer el código postal que las células reciben durante el desarrollo embrionario y adivinar, a partir de ahí, en qué se van a convertir. Si lo traducimos a un pueblo: imaginen que cada célula es un chico que recibe instrucciones codificadas para anotarse en el club de fútbol, en la banda de música o en la cooperadora. IRIS es el que abre el sobre y le pone nombre al destino.

“Pensá en Siri, que se entrena en inglés y después usa ese entrenamiento para reconocer otros idiomas. IRIS hace lo mismo: aprende una señal química en un tejido y la reconoce en otros que nunca vio.”Pulin Li, investigadora del Instituto Whitehead y profesora de biología en el MIT

¿Cómo se lo entrenó para que aprendiera a leer?

El equipo arrancó con células madre de ratón y humanas, prendió y apagó seis señales químicas en miles de combinaciones distintas y midó cómo respondían los genes en cada caso. Con esa cantidad de datos armó un mapa de correspondencias: a tal combinación de señales, tal destino celular. Para ponerlo en criollo, fue como probar todos los condimentos posibles en una cocina chica hasta dar con la receta de cada plato.

¿Qué resultados concretos ya obtuvo?

  • En embriones de ratón anticipó con precisión las señales que forman el corazón, los intestinos, los músculos y la médula espinal.
  • Superó una prueba de segmentación embrionaria, un proceso en el que el cuerpo se organiza respondiendo a señales que llegan desde dos lados opuestos, sin haber sido entrenado específicamente para eso.
  • Predijo tipos de células nerviosas que nunca había procesado y coincidió con lo que ya se sabía del sistema nervioso.
  • Ya lo usaron para mejorar el cultivo de tejido pulmonar en el laboratorio, un dato clave para investigar asma y fibrosis pulmonar.

Lo más jugoso del asunto es el punto final: IRIS no se quedó en el papel. Mejorar el cultivo de tejido pulmonar en el laboratorio significa que los investigadores pueden probar tratamientos para enfermedades respiratorias sin esperar a un donante ni a un ratón. Es una herramienta pensada en ratones, pero que ya está tocando la puerta de la clínica. Mientras tanto, seguimos esperando la fibra.

MU
Matías UrquizaTecnología

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