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Una huella de 240 kilómetros que ya es parte de la memoria colectiva del país

El Congreso declaró Patrimonio Cultural Inmaterial al Camino de Brochero, uniendo los puntos clave de la vida del sacerdote en Córdoba. El 12 de septiembre llega la decimotercera peregrinación por las Altas Cumbres.

Por Graciela BerardiSociedad y vida · 27 de agosto de 2026 · hace 1 h

Son las seis y pico de la mañana y en la tranquera de Giulio Cesare ya se escuchan los primeros motores de las combis que empiezan a llegar desde distintos puntos del valle. El aire todavía tiene esa frescura seca de las Altas Cumbres en septiembre, con un sol tibio que promete calentar bien entrada la mañana. Se nota, en las caras de la gente que se acomoda las mochilas, que este no es un paseo cualquiera: es la previa de la peregrinación más esperada del calendario brocheriano, y este año viene con un condimento extra que la vuelve histórica.

Les cuento de qué se trata, porque la noticia tiene varias capas y vale la pena desplegarlas con calma. La Cámara de Diputados de la Nación, por 207 votos afirmativos, declaró Patrimonio Cultural Inmaterial al Camino de Brochero, ese recorrido de 240 kilómetros que conecta tres localidades cordobesas que tienen en común la biografía del primer santo argentino: Villa Santa Rosa de Río Primero, donde vino al mundo José Gabriel del Rosario Brochero; la ciudad de Córdoba, donde se formó como sacerdote; y Villa Cura Brochero, en el corazón de Traslasierra, donde dejó buena parte de su vida y de su obra pastoral.

Un trazado que se piensa a la manera compostelana

Lo que me parece interesante destacar es que el circuito no es un invento de hace dos años. Hace rato que viene caminando, literalmente, con sus etapas consolidadas y con miles de personas que lo hacen a pie o en bicicleta cada temporada. Lo que cambió ahora es el marco legal: la declaración lo coloca en el mismo rango de protección que tienen otras manifestaciones culturales del país, y le suma una herramienta concreta que ya tiene nombre propio.

  • Pasaporte del peregrino: un documento que se va sellando en cada localidad del recorrido y acredita el paso por los puntos centrales.
  • Certificación como Peregrino de Brochero: se entrega a quienes completen el circuito principal con sus tres destinos.
  • Reconocimiento de las celebraciones y saberes comunitarios vinculados a la tradición brocheriana, que también quedan bajo el paraguas del patrimonio.

Como bien señala Darío Capitani, presidente de la Agencia Córdoba Turismo, el reconocimiento apunta a poner en valor la historia y la identidad del recorrido, algo que —reconozco— viene trabajándose desde hace años con muchas voluntades puesta en juego, entre ellas las de los municipios, los guías, los hospedajes de los pueblos y la propia comunidad eclesial. No es un tramo que se declare en abstracto: es un camino que ya tiene vida propia y que ahora recibe el espaldarazo institucional que le faltaba.

La decimotercera peregrinación, con fecha y precio confirmado

Y acá viene lo que muchos estaban esperando: la cita concreta del calendario. El sábado 12 de septiembre se realizará la decimotercera edición de la peregrinación por el Camino del Peregrino, el tramo de montaña de 28 kilómetros que atraviesa las Altas Cumbres hasta llegar a Villa Cura Brochero. La concentración está prevista para las 6 de la mañana en Giulio Cesare y la largada, una hora después. La inscripción cuesta 5.000 pesos y es gratuita para los residentes del departamento San Alberto, una decisión que celebramos porque suele ser la gente del lugar la que sostiene la caminata con más cariño.

Mercedes, una vecina del barrio centro de Villa Cura Brochero que hace ya seis ediciones viene preparando mate cocido para los peregrinos que llegan exhaustos al pueblo, me decía la semana pasada que este año la movida se siente distinta. 'Hay una energía rara, como cuando sabés que algo se va a recordar después', me decía mientras acomodaba los termos en el galpón de la parroquia. No sé si será la declaración nacional, si será el clima o si será el hecho de que se cumplen trece años de la beatificación, pero la expectativa, palabra que usamos por acá todo el tiempo, está altísima.

Antes de cerrar, una aclaración práctica que siempre viene bien: los organizadores remarcan que la jornada se suspende si las condiciones meteorológicas son adversas. Las Altas Cumbres en septiembre suelen tener mañanas frías y, a veces, alguna sorpresita del tiempo que obliga a reprogramar. Vale la pena consultar los canales oficiales de la organización antes de arrancar, sobre todo para quienes vienen de lejos.

Me despido volviendo al inicio, a esa tranquera de Giulio Cesare donde arrancamos la nota imaginaria. Cuando el sol termine de ganarle al frío y la columna de peregrinos empiece a estirarse por la ruta, va a quedar una imagen que se repite año tras año pero que nunca agota su significado: gente caminando con fe, con ganas o con las dos cosas a la vez, por un camino que ahora es de todos. Y eso, che, no es poca cosa.

GB
Graciela BerardiSociedad y vida

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