Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Una bici con candado, un súper en Neuquén y una multa que ratificaron en la Justicia

Un cliente dejó su bicicleta asegurada en la playa de estacionamiento, hizo las compras y al salir ya no estaba. El comercio dijo que no tenía responsabilidad, pero un fallo judicial le dio la espalda y confirmó una sanción cercana a los 4 millones de pesos.

Por Graciela BerardiSociedad y vida · · hace 10 h
Una bici con candado, un súper en Neuquén y una multa que ratificaron en la Justicia

La mañana en Neuquén capital arrancó con esa mezcla de rutina que cualquiera reconoce: cielo cubierto, aire fresco del otoño neuquino y la decisión, casi automática, de pasar por el súper a buscar lo que falta en la cocina. Jorge, vecino del barrio Altos del Limay, me lo cuenta mientras toma un café en su casa y todavía no sale del asombro: dejó la bicicleta con candado en el lugar que el propio comercio indica para esos rodados, entró, hizo las compras y, al volver, el lugar donde la había dejado estaba vacío. “Te cambia el día entero”, dice, con esa bronca calma que aparece cuando uno entiende que alguien se metió con algo propio.

El reclamo que escaló hasta la Justicia

Jorge no se quedó de brazos cruzados. Fue hasta la Dirección Provincial de Protección al Consumidor de Neuquén, contó lo que había pasado y dejó constancias de cómo habían transcurrido los hechos: candado, estacionamiento habilitado, bicicleta desaparecida. El organismo analizó el caso y entendió que, cuando un comercio pone una playa de estacionamiento a disposición de sus clientes, se hace responsable de la seguridad en ese espacio. Por eso resolvió imputar al supermercado y aplicar una multa equivalente a cinco canastas básicas alimentarias, un número que traducido a pesos orilla los 4 millones, bastante más que cualquier bicicleta de buena gama.

El comercio, claro, no se quedó quieto. Ejerció su defensa en sede administrativa, no la pasó y decidió llevar el asunto a la Justicia. Apeló, discutió cada punto, pero el fallo judicial le dio la espalda y terminó confirmando la sanción del organismo provincial. La discusión de fondo es sencilla y, al mismo tiempo, profunda: si el supermercado ofrece un estacionamiento como parte del servicio, no puede mirar para otro lado cuando un bien desaparece de ahí adentro.

Lo que dice la ley y lo que dicen los carteles

Desde el organismo fueron muy claros con un punto que toca de cerca a los lectores. Esa cartelería que muchos negocios exhiben, esa que dice textualmente que no se hacen responsables por hurtos dentro del establecimiento, no tiene ningún valor legal y, encima, puede inducir a confusión. Quien se aferre a esa costumbre y la mantenga a la vista se expone a una infracción nueva, que puede terminar en una multa adicional. La línea que traza la dirección provincial es fácil de entender y se apoya en el sentido común: las cosas que el cliente lleva consigo dentro del local, como el celular o la cartera, quedan bajo su propia custodia; las que se dejan en el espacio de estacionamiento que el comercio ofrece, ya es otra historia.

  • El supermercado fue sancionado por fallas de seguridad en su playa de estacionamiento, no por el robo en sí.
  • La multa equivalente a cinco canastas básicas alimentarias quedó firme tras la apelación en la Justicia.
  • El expediente administrativo funciona como prueba preconstituida para la causa civil que busca reponer la bicicleta.
  • Los carteles de "no nos responsabilizamos" no liberan al comercio y pueden generar una sanción extra.

La causa que sigue abierta y la escena que vuelve

En paralelo, Jorge mantiene viva una causa en el fuero civil para que le devuelvan, en plata, lo que vale la bicicleta. El expediente administrativo ya firme es la prueba que sostiene ese reclamo. Mientras tanto, cada vez que pasa frente al súper donde le robaron la bici, levanta la vista hacia el estacionamiento y se acuerda de todo: del candado, del viaje a hacer compras y del momento en que entendió que la rutina le había costado un disgusto grande. Me despido y le prometo que voy a estar encima del tema: si la causa avanza, él va a ser el primero en enterarse.

GB
Graciela BerardiSociedad y vida

Te puede interesar