Un octubre a toda máquina: Diego Peretti debuta en dos pantallas y ya avisa que en 2027 quiere volver al escenario con Shakespeare
El actor llega al cine con "La casa", de Gustavo Triviño, y el 16 se suma a "Lo dejamos acá", la serie de Netflix que comparte con Ricardo Darín. Mientras tanto, sostiene "El jefe del jefe" en teatro y ya tiene a Ricardo III en la mira.
La butaca del medio todavía está tibia cuando la pantalla empieza a poblarse de esos pasillos largos y silenciosos que solo el cine argentino sabe filmar. Esa es exactamente la sensación que deja La casa, la película escrita y dirigida por Gustavo Triviño que desde el jueves 8 se puede ver en salas, y que tiene a Diego Peretti como una de sus caras principales. Para Triviño, que durante años se ganó el sueldo detrás de una steadicam y que debutó como director con De martes a martes en 2012, esta es apenas su segunda película como realizador, y se nota la mano del que sabe mirar: cada plano respira, cada silencio pesa, y la historia se construye con la paciencia de alguien que entiende que el suspenso no se grita, se insinúa.
Un hombre que siente que el mundo lo pasa por encima
Peretti interpreta a alguien que llega a una etapa de la vida en la que siente que el mundo lo va dejando atrás, un tipo cualquiera que, para conservar su casa, termina aceptando un negocio turbio que lo arrastra a decisiones cada vez más comprometidas. La descripción que el propio actor hace del arco de su personaje es demoledora: "Este personaje termina transformado, pero no para bien", dice, y uno entiende, mientras mira la película, que esa transformación es también una metáfora de lo que les pasa a miles de personas cuando el sistema deja de necesitarlas. Cuando alguien deja de producir, me parece, lo corren del mapa, y esa pérdida de lugar se va llevando puesta la identidad. Es un tema universal, y por eso la película duele de una manera callada.
El elenco es de esos que dan ganas de ir al cine por la sola nómina: al lado de Peretti aparecen el uruguayo César Troncoso, Fabián Arenillas, Mariano Argento y Guillermo Arengo, todos actores de raza que se bancan los tiempos del director y le dan densidad a una historia que podría haber sido mucho más si se la contaba apurada. No es el caso. Triviño se toma su tiempo, y el elenco lo acompaña.
El segundo debut del mes: Netflix y Darín
Pero octubre no se agota en la sala oscura. El jueves 16 se incorpora al catálogo de Netflix Lo dejamos acá, la serie que pone a Peretti a compartir pantalla nada menos que con Ricardo Darín. La sola combinación ya es un evento: dos actores que transitaron carriles distintos del cine argentino durante décadas, uno más ligado a la comedia de autor y al policial de capas, el otro convertido en una especie de embajador del cine nacional en el mundo, se encuentran en una misma ficción. Para los que vimos crecer a ambos en distintas películas, el cruce tiene algo de reencuentro y algo de hallazgo.
El teatro, mientras tanto, no se toma vacaciones
Y como si todo esto fuera poco, en paralelo a los dos estrenos el actor sigue sosteniendo en cartel El jefe del jefe, que está en temporada hasta fines de noviembre, vuelve en enero y febrero, y ya tiene fecha confirmada para mayo de 2027 con Ricardo III de Shakespeare en La Plaza, con dirección de Javier Daulte y producción de Adrián Suar. Es decir: mientras el público lo descubre en dos pantallas nuevas, Peretti ya está armando su próximo movimiento escénico. No es casual que alguien con esa agenda siga eligiendo el teatro como lugar de llegada. El escenario, para él, no es un paso previo: es el lugar al que siempre quiere volver.
“Los libros cinematográficos son muy técnicos y no invitan al lector a imbuirse en la historia. Aun así, cuando lo leés y quedás atrapado y te lo tragás de corrido en dos o tres horas, es un placer muy grande. Me pasó con La casa.”Diego Peretti
La pregunta que queda dando vueltas
- ¿Te genera más expectativa la propuesta de cine con Peretti en una historia cruda y adulta, o el cruce con Darín en la serie de Netflix?
- ¿Preferís al Peretti de los policiales de capas o al que se banca papeles más oscuros y silenciosos como este?
- ¿Tenés ganas de que vuelva al teatro con Shakespeare o te copa más verlo en pantalla grande?
Si me preguntan a mí, lo digo sin vueltas: hace mucho que una película argentina no me dejaba tan pendiente de cada decisión del protagonista. La casa tiene ese pulso lento y asfixiante que solo se consigue cuando un director sabe dónde poner la cámara y un actor entiende que, a veces, lo más fuerte es no decir nada. Peretti, acá, mira, calla, y en ese silencio dice todo. Y si a eso le sumamos que en cuestión de días lo vamos a ver en Netflix con Darín, y que en menos de dos años va a estar defendiendo un Ricardo III en La Plaza, la conclusión es simple: estamos frente a uno de los actores más activos y más lúcidos del momento, uno de esos tipos que, a fuerza de trabajo y de elegir bien, se van reinventando sin hacer ruido. Y uno, como espectador, agradece.
