Un asado porteño en la cima de la alta cocina mundial: Fogón Asado lidera el ranking global de TripAdvisor 2026
La parrilla de Palermo se consagró en la categoría Fine Dining de los Travelers’ Choice Awards, escoltada por otros dos locales argentinos que metieron a la gastronomía nacional entre los diez mejores del planeta.
En la esquina más transitada del mapa gastronómico internacional, la cocina argentina volvió a hacerse escuchar con la contundencia de siempre: el restaurante Fogón Asado, ubicado en el corazón del barrio porteño de Palermo, alcanzó el primer puesto en la categoría Fine Dining de los Travelers’ Choice Awards Best of the Best 2026, el ranking que TripAdvisor elabora a partir de las opiniones y calificaciones que millones de viajeros depositan en su plataforma durante un período de doce meses consecutivos.
El reconocimiento, que según la propia plataforma distingue a menos del uno por ciento de los más de ocho millones de locales registrados en todo el mundo, no surgió de la decisión de un jurado especializado ni de la inspección oculta de críticos gastronómicos, sino del veredicto cotidiano de comensales que se sentaron en la barra, observaron cómo las brasas hacían su trabajo y, después, contaron su experiencia con una puntuación. Esa lógica, tan directa como democrática, es la que coloca ahora al asado argentino en lo más alto de la alta cocina planetaria.
Dos direcciones, un mismo ritual
La propuesta de Fogón Asado funciona bajo un formato que replica, en clave contemporánea, lo que durante generaciones fue una costumbre de campo: el comensal se acomoda alrededor del fuego y mira. En las dos sedes que el emprendimiento sostiene en Palermo —Gorriti 3780 y Uriarte 1423—, el servicio se organiza como un menú degustación en el que la parrilla es el eje gravitante y los platos se entregan en varias etapas, con carnes vacunas, provoleta y otros cortes como columna vertebral de un recorrido que también ofrece maridajes con vinos argentinos y adaptaciones para quienes presentan restricciones alimentarias. La cocción, lejos de esconderse, se exhibe: las brasas trabajan a la vista, y la barra cumple la función de palco de observación, de modo que el ritual del asado deje de ser una experiencia pasiva para convertirse en una escena compartida.
Una mesa con otros dos platos argentinos
El liderazgo porteño no fue un hecho aislado, porque el ranking internacional de TripAdvisor incluyó a otros dos establecimientos argentinos dentro de los diez primeros puestos de la categoría, lo que confirma que la cocina nacional atraviesa un momento de visibilidad inédita en las plataformas de viajes. Abrasado, el restaurante que funciona en el complejo Bodega Los Toneles, en Mendoza, se ubicó en el sexto lugar con una propuesta que tiene a la carne como uno de sus ejes —entre sus platos más celebrados figura el bife añejado en seco— y que suma una coctelería de autor, una selección de vinos y espacios para comer al aire libre. El Mercado, en tanto, completó el podio criollo con un décimo puesto desde su ubicación dentro del Hotel Faena, en el barrio porteño de Puerto Madero, donde además del servicio en salón ofrece la organización de cenas privadas y donde su perfil en la plataforma acumula más de cuatro mil seiscientas opiniones con una puntuación de 4,8 sobre 5.
Fogón Asado abrió sus puertas en 2018 por iniciativa de Alex Pels, Danielle Jenster y el chef Sebastián Cardamoni, con una idea rectora que atraviesa cada detalle del servicio: acercar al turista y al viajero las costumbres del asado argentino sin desnaturalizarlas, y al mismo tiempo presentarlas bajo un código de fine dining que las ponga en pie de igualdad con las grandes cocinas del mundo. Que una plataforma como TripAdvisor —donde la palabra de los usuarios es la única vara que mide— haya colocado a esa propuesta por encima de competidores de Europa, Asia y Norteamérica no es un dato menor: significa que la parrilla, históricamente asociada a la mesa familiar de domingo, hoy es también patrimonio gastronómico convalidado por los estándares más rigurosos del turismo internacional.
Lo que falta hacer
El primer puesto mundial, sin embargo, no debería leerse como un punto de llegada, sino como una línea de largada que obliga a pensar en lo que aún falta consolidar. Si la cocina argentina ya demostró que puede competir en la cima de los rankings globales, el desafío inmediato es traducir esa visibilidad en políticas sostenidas de promoción turística, en apoyo estructural a los pequeños productores de carne y vino que abastecen estas mesas, y en una infraestructura de servicios que permita recibir al flujo de visitantes que estos reconocimientos suelen disparar. También queda pendiente profundizar la articulación entre el sector privado —los cocineros, los bodegueros, los hoteleros— y los organismos públicos que definen la estrategia de país, porque un premio de esta naturaleza se sostiene en el tiempo únicamente cuando existen redes de formación, financiamiento y difusión que acompañen a quienes están del lado de las brasas. Por lo pronto, Fogón Asado y sus dos compañeros de podio ya encendieron la mecha: ahora corresponde al conjunto de la gastronomía argentina convertir ese fuego en una llama que no se apague.
