Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Turismo ›
Turismo /

Tequeños caseros: la técnica de los ocho dobleces para que el queso no se escape

La masa de dos milímetros, el envoltorio sin aberturas y un reposo breve son las claves del aperitivo venezolano que se sirve caliente y puede acompañarse con guasacaca.

Por Paula IturriozAmbiente y agua · · hace 19 d
Tequeños caseros: la técnica de los ocho dobleces para que el queso no se escape

Preparar tequeños en casa no es una cuestión de improvisación, sino de respetar una secuencia que lleva décadas consolidándose en las mesas venezolanas. El aperitivo, habitual en fiestas y celebraciones, consiste en bastones de queso blanco recubiertos con masa y cocinados en abundante aceite. El punto central de toda la preparación es cerrar bien la masa alrededor del queso: las tiras deben superponerse sin dejar aberturas por las que pueda escaparse el relleno durante la fritura, y una vez armados, los tequeños se hacen rodar entre las manos para que la cobertura quede adherida y firme.

La masa: harina, manteca y ocho dobleces

La masa

El trabajo comienza mezclando la manteca cortada en cubos con los ingredientes secos. Con las puntas de los dedos se forma una mezcla de pequeñas migas; luego se incorpora el huevo en un hueco central y se integra parte de la harina. La leche se agrega de a poco, uniendo con las manos, sin amasar, ya que la cantidad depende de cuánto líquido absorba la harina. Sobre una superficie enharinada, la masa se estira con palo de amasar, se dobla sobre sí misma y se gira 45 grados antes de volver a estirarla. El procedimiento se repite hasta completar ocho dobleces. Después se cubre con un paño y se deja descansar entre 10 y 15 minutos, un intervalo breve pero suficiente para que el gluten se relaje y la masa resulte extensible.

El queso y el armado: medidas precisas para evitar fugas

El armado

  • Queso llanero como ingrediente tradicional, disponible en comercios de productos latinos; como alternativa, queso blanco de cabra, de pasta dura y con poca grasa.
  • Bastones cortados de unos seis centímetros de largo por uno de ancho.
  • Masa estirada hasta alcanzar dos milímetros de espesor y dividida en tiras de aproximadamente un centímetro y medio de ancho.
  • Cada tira debe medir entre tres veces y media y cuatro veces el largo del bastón para permitir el envoltorio completo.
  • Pincelado con agua antes de envolver el relleno, para asegurar el sellado.

Fritura rápida y servicio caliente

La fritura

La fritura se realiza en una sartén honda con abundante aceite caliente. Los tequeños se mueven de manera continua para lograr un dorado parejo y tardan alrededor de un minuto en cocinarse. Luego se escurren sobre papel absorbente y se sirven calientes, ya que el queso del interior debe fluir al cortar el primer bocado. Para acompañarlos, una opción clásica es la guasacaca, una salsa a base de palta que contrasta con la fritura y aporta frescura. Vale recordar que, como toda receta frita, conviene servirlos apenas escurridos y consumirlos en el momento, porque el calor es parte esencial de la experiencia.

PI
Paula IturriozAmbiente y agua

Te puede interesar