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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Ted Lasso aprende a soltar a tiempo: la historia de Alice Chilton, la nueva Nate que apareció antes de que todo explote

La cuarta temporada de la serie de Apple TV+ recupera el conflicto del personaje de Nick Mohammed, pero esta vez con una protagonista distinta, una decisión distinta del entrenador y una pregunta que la serie todavía no termina de responder.

Por Florencia CabralCultura y espectáculos · · hace 41 d
Ted Lasso aprende a soltar a tiempo: la historia de Alice Chilton, la nueva Nate que apareció antes de que todo explote

Volví a sentarme frente a la pantalla con esa sensación mezcla de desconfianza y cariño que suelen dejar las series que uno acompañó durante años. Ted Lasso ya había cerrado, más o menos, su arco emocional. La tercera temporada fue un adiós con sabor a poco, con la sensación de que a algunos personajes les faltó tiempo para despedirse como merecían. Por eso, cuando supe que había una cuarta temporada, lo primero que pensé fue: ¿qué necesidad hay de seguir tocando algo que ya estaba cerrando? Después de ver los primeros capítulos, la respuesta aparece sola: la serie encontró una manera honesta de revisitar sus propios errores, y lo hace a través de un personaje que todavía no existía cuando Nate Shelley se volvió villano.

Alice Chilton: una que empieza a parecerse a alguien que ya vimos

Alice Chilton: una asistente que empieza a parecerse a alguien que ya vimos

La nueva entrega incorpora a Tanya Reynolds como Alice Chilton, entrenadora asistente del equipo femenino del AFC Richmond. En los primeros episodios, su presencia parecía la de una Roy Kent con distinto peinado: carácter fuerte, frases cortantes, cero paciencia para los discursos motivacionales de Ted. Pero alrededor del quinto episodio la serie toma un camino que cualquierfan de la primera etapa reconoce de inmediato. Chilton tiene talento, se siente subestimada y empieza a interpretar esa falta de reconocimiento como un ataque personal. La diferencia con Roy es que RoyKent supo pedir ayuda; Chilton, por ahora, no.

El paralelo con Nate Shelley, aquel chico que pasaba los balones en el vestuario y terminó siendo la persona más cruel del plantel, está puesto a propósito. La serie ya recorrió ese camino: el talento que se pudre cuando se mezcla con la frustración y la necesidad de ser visto. Lo que cambia, y acá está lo realmente interesante, es cómo reacciona Ted.

Un Ted que aprendió, aunque le haya costado

Un Ted que aprendió, aunque le haya costado

En las primeras temporadas, Ted Lasso era un entrenador que tendía a ver lo mejor de todos, incluso cuando eso significaba mirar para otro lado. Con Nate, esa tolerancia tuvo consecuencias duraderas: chicos del plantel que quedaron marcados, relaciones que tardaron en recomponerse, una tercera temporada entera intentando cerrar esa herida. En esta cuarta entrega, Ted ve las señales antes. La decisión más fuerte llega cuando decide suspender a Chilton durante un partido después de que su comportamiento empieza a hacer daño al grupo. No es un castigo público, es un límite puesto a tiempo.

Esa decisión se siente como una evolución real del personaje, no como un capricho de guionista. Ayudar a alguien ya no significa aguantar todo lo que esa persona le hace al resto. La serie lo dice sin grandilocuencia, en una escena que dura pocos minutos pero que cambia el tono de toda la temporada.

El antecedente con Gemma, y por qué todo pesa distinto

El antecedente con Gemma, y por qué todo pesa distinto

Hay un detalle que la serie deja flotando y que cambia la lectura de cada escena en la que aparece Chilton. Antes de esta temporada, Alice ya había tenido un cruce fuerte con Gemma, una jugadora que llegó a alejarse del fútbol por las críticas de la asistente. Ese pasado no se cuenta como un gran flashback dramático, aparece de a poco, en comentarios cruzados, en miradas. Pero está ahí, condicionando cómo el equipo la mira, cuánto margen le dan, cuántas oportunidades más le van a quedar.

La pregunta que deja abierta la temporada es la misma que dejó abierta la historia de Nate, pero planteada con más herramientas: ¿puede alguien con este nivel de frustración cambiar antes de romper algo que no se repara? La serie todavía no contesta. Por ahora se limita a mostrar a un Ted Lasso que, esta vez sí, aprendió a actuar antes.

FC
Florencia CabralCultura y espectáculos

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