Susana se sube al menemismo: la diva se mete en la segunda temporada de la serie que reescribe los noventa
La conductora y figura televisiva se suma a los nuevos capítulos de la ficción de Prime Video sobre el expresidente riojano. Leonardo Sbaraglia y Griselda Siciliani repiten sus roles y la trama avanzará sobre la reelección de 1995. El estreno está previsto para 2027.
Hay algo de inevitable, casi de profecía cumplida, en la imagen de Susana Giménez cruzando la puerta de un set donde se reconstruye la Argentina de los noventa. La diva que reinó en aquella década, la que reinó en la televisión de aire cuando el país todavía se sentaba a la misma hora frente al mismo aparato, se incorpora a la segunda temporada de la serie que Prime Video le viene dedicando a Carlos Menem. La confirmación llegó en las últimas horas y, como suele pasar con estas noticias, generó más preguntas que respuestas: todavía no se sabe a quién va a interpretar, cuántos capítulos la tendrán como protagonista ni si su aparición será un guiño nostálgico o un verdadero eje narrativo. Pero lo concreto es que Susana ya es parte del universo menemista que la plataforma viene construyendo desde hace un par de años.
Los que vuelven y la nueva etapa que se viene
El núcleo duro de la primera temporada regresa intacto. Leonardo Sbaraglia volverá a ponerse en la piel del expresidente riojano, ese papel que le valió elogios críticos y que, pese a las dudas iniciales sobre el casting, terminó de instalarse como una de sus interpretaciones más recordadas de los últimos tiempos. Griselda Siciliani repetirá como Zulema Yoma, la ex esposa que en la primera entrega funcionó como contrapeso íntimo y político del poder menemista. La dupla, que ya probó funcionar en pantalla, promete ahora cargar con una etapa todavía más cargada: la segunda presidencia de Menem, la que arrancó con la reelección de 1995 y que la primera temporada no llegó a cubrir.
Ese punto no es menor. La primera entrega se había ocupado del ascenso y del primer mandato: las privatizaciones, la dolarización, la convertibilidad, los atentados a la embajada de Israel y a la AMIA, el romance con el show business que el propio Menem cultivó como herramienta política. La segunda temporada tiene por delante, entonces, un terreno más oscuro y más denso: los años de la segunda mitad de la década del noventa, con la economía empezando a crujir, el cansancio social creciendo y la figura del presidente cada vez más asociada al espectáculo y menos a la gestión. Si la serie decide meter el acelerador ahí, lo que viene puede ser tan o más incómodo que lo que ya vimos.
- Estreno de la primera temporada: 9 de julio de 2025, tras una disputa judicial que había frenado el lanzamiento.
- Elenco confirmado para la segunda temporada: Leonardo Sbaraglia como Carlos Menem y Griselda Siciliani como Zulema Yoma.
- Incorporación confirmada: Susana Giménez, en rol aún no detallado.
- Producción a cargo de Amazon Studios, con dirección de Ariel Winograd y Fernando Alcalde.
- Estreno previsto: 2027, en Prime Video.
La primera temporada se había emitido el 9 de julio de 2025, después de una pulseada judicial que había frenado el debut original y que dejó al proyecto varios meses en el freezer. Cuando finalmente vio la luz, la ficción se sostuvo sobre un reparto amplio que completaban Marco Antonio Caponi, Guillermo Arengo, Jorgelina Aruzzi, Cumelén Sanz, Martín Campilongo, Mónica Antonópulos y Agustín Sullivan, además de un Juan Minujín que se llevó más de un aplauso por su composición de Olegario Salas, ese personaje difícil de definir entre lo real y lo ficcional que funcionaba como sombra y contracara del poder. La segunda entrega, si mantiene ese nivel de elenco, va a tener con qué sostenerse.
Yo confieso que la primera temporada me gustó más de lo que esperaba. Llegué con cierto escepticismo, con esa desconfianza que a uno le generan las biografías oficiales de figuras todavía tan discutidas, y terminé quedándome hasta el final del último capítulo. Ver a Sbaraglia componer a Menem sin caer ni en la caricatura ni en la veneración fue, para mí, lo mejor de la serie. Y la aparición de Susana, lejos de parecerme un truco marketinero para asegurar clicks, me resulta una decisión casi lógica: si la serie pretende retratar al Menem que se codeaba con Mirtha Legrand, con los capos del fútbol y con la farándula toda, la presencia de la conductora más convocante de la televisión argentina no sólo es verosímil, es casi necesaria. Lo que uno espera ahora es que los guionistas le den un personaje con peso propio y no la conviertan en una aparición testimonial para la foto de promoción. Si lo hacen bien, Susana puede ser el gran hallazgo de esta segunda temporada. Si lo hacen mal, habremos perdido una oportunidad enorme.
