Stewart vuelve a ser la reina del mundo y agranda el imperio de las yanquis
La alera se quedó con el MVP del Mundial femenino por segunda vez en su carrera y condujo a Estados Unidos a su quinto título consecutivo tras vapulear a Francia en la final de Berlín. Ninguna mujer había repetido la corona de MVP en la historia de la Copa del Mundo.
Stewart tomó el balón, se paró en el poste bajo y volvió a ser la dueña del mundo. La alera de 32 años se consagró como la Jugadora Más Valiosa del Mundial de Berlín 2026 y se convirtió en la primera basquetbolista en recibir ese premio en dos ediciones distintas: ya lo había ganado en 2018, en Tenerife, y ahora lo repite en tierras germanas.
El domingo, en la final del torneo, fue una aplanadora. Estados Unidos le ganó a Francia por 97 a 79, en un partido que se rompió en el tercer cuarto y dejó a las galas sin respuestas. Stewart cerró la noche con 22 puntos y 10 rebotes, números de MVP, los mismos con los que se subió al podio en lo más alto.
Un dominio que no tiene techo
Lo de las norteamericanas ya parece costumbre. Este es el quinto título consecutivo y el número 12 en la historia de la Copa del Mundo. Una hegemonía que se sostiene generación tras generación y que, por ahora, no muestra grietas. Ellas llegaron a Berlín como candidatas y se fueron con la corona, como siempre.
Más allá de la figura de Stewart, hubo otras manos claves en el campeón. Jackie Young, otra de las destacadas del equipo, integró el quinteto ideal del torneo y firmó una final enorme: 18 puntos, seis rebotes y cinco... perdón, cinco pases gol. Una actuación que ratifica por qué Estados Unidos tiene un banco más largo que una tournée de Springsteen.
Las otras grandes del Mundial
- Gabby Williams (Francia): la motorizada del subcampeón. Promedió 18,7 puntos, 4,8 rebotes, 4 pases gol y 2,8 robos, con una eficiencia de 22,8. Francia llegó por primera vez a una final mundialista gracias, en gran parte, a ella.
- Iyana Martin (España): con apenas 20 años, la escolta llevó a las españolas al tercer puesto. Sus promedios: 17,5 puntos, 4,2 pases gol y 2,2 robos por partido.
- Leonie Fiebich (Alemania): la anfitriona se metió hasta semifinales y Fiebich fue su bandera. Cerró el torneo con 9,9 puntos, 8,6 rebotes y 3,6 pases gol.
Yo a Stewart la vi de cerca en un par de partidos en mi época de narrador y te juro que transmite algo distinto. No es solo el talento: es la manera en que se planta cuando el partido se pone bravo. En Berlín, cuando Francia amagó con complicarla, ella apareció y se acabó la historia.
El Mundial dejó lectura clara: el trono tiene nombre y apellido, y se llama Estados Unidos. La pregunta que queda picando para el próximo ciclo es si alguna selección -Australia, Francia, España- logrará romper la racha. Por ahora, a seguir esperando.
