Siete platos para no repetirse en la mesa durante toda la semana, del curry a los ñoquis
Una hoja de ruta con preparaciones rápidas, vegetarianas y de cocina fusión que va desde salteados en minutos hasta guisos que ganan sabor con el paso de las horas, con el arroz chaufa, las brochettes y una tarta sin masa como apuestas versátiles.
El curry, entendido menos como un polvo amarillo y más como una técnica de cocina, se adueña de la semana y se luce en su versión vegetariana, donde garbanzos, lentejas, calabaza, coliflor y papas absorben especias con una facilidad que no requiere mayor destreza. La fórmula de base es siempre la misma: sofreír cebolla, ajo y jengibre, tostar las especias en aceite para que liberen aromas y luego sumar líquidos como leche de coco, tomates triturados o caldo, antes de incorporar el ingrediente principal.
Para los que todavía dudan, el curry de calabaza con lentejas y cúrcuma es de esos platos que mejoran al día siguiente, como la mayoría de los guisos bien condimentados, y que casi no piden atención una vez que la olla empieza a trabajar. Es la opción que mejor combina con la idea de cocinar una vez y comer dos veces sin sentir que se repite el menú.
El resto de la semana, entre la parrilla y la cocina fusión
Fuera del curry, la oferta alterna clásicos argentinos con platos de cruce cultural. Las brochettes de pollo admiten tanto la parrilla como la plancha y se bastan con chimichurri y una ensalada verde, mientras que el arroz chaufa, hijo del encuentro entre la cocina cantonesa y la cocina peruana, es de esos platos que están pensados para aprovechar el arroz del día anterior y resolverse en cuestión de minutos.
Los ñoquis de papa, siempre que la textura sea la justa, funcionan como un lienzo en blanco: admiten cualquier salsa y hasta un salto a la sartén con manteca y salvia cuando se quiere salir de la pasta al dente de siempre. Para el segmento sin harinas, la tarta sin masa se luce con variantes de espinaca y ricota, zapallitos o jamón y queso, y tiene la rareza de andar bien tanto caliente como fría, lo que la vuelve doblemente útil en la vianda del lunes.
- Curry de calabaza con lentejas y cúrcuma: guiso vegetariano que gana sabor con el reposo de un día para el otro.
- Brochettes de pollo a la parrilla o a la plancha, con chimichurri y ensalada como únicos compañeros.
- Arroz chaufa, preparado con el arroz del día anterior y listo en pocos minutos.
- Ñoquis de papa con la textura justa, abiertos a cualquier tipo de salsa.
- Tarta sin masa de espinaca y ricota, zapallitos o jamón y queso, apta para comer caliente o fría.
- Gambas al ajillo y espárragos con jamón crudo, dos entradas de la cocina española que conviene aprovechar en su ventana de temporada.
- Salsa de frutilla para rescatar fruta que empieza a perder hidratación y usarla en helados, smoothies o trifles.
El cierre de la semana trae además dos incursiones por la cocina española: las gambas al ajillo, donde el ajo, el pimentón y la calidad del aceite hacen casi todo el trabajo, y los espárragos con jamón crudo, una entrada de temporada que conviene preparar antes de que el vegetal se retire del mercado. La salsa de frutilla, en tanto, oficia de postre o de salvataje para esa fruta que empieza a ablandarse en la heladera y termina en helados, smoothies o un trifle de domingo.
