Paredes tira la seña y Boca decide cuidarlo: ¿llega al martes con San Pablo?
El capitán xeneize sintió una contractura en el isquio izquierdo ante Vélez, pidió el cambio a los 42 del segundo tiempo y el cuerpo técnico prefiere no arriesgarlo en Mendoza. También está en duda Milton Delgado, con una distensión que no se termina de ir.
A los 42 del segundo tiempo, con la cancha todavía caliente, Paredes levantó la mano. Sin gestos de dolor, casi como quien avisa por educación, el capitán de Boca le pidió el cambio al cuerpo técnico y se fue caminando hacia el banco. Ahí le clavaron hielo en la cara posterior del muslo izquierdo y, cuando terminó el partido con Vélez, se lo vio moverse con cuidado, paso a paso, como pisando huevos. La imagen fue elocuente: el hombre que sostiene al equipo en la mitad de la cancha estaba levantando polvo.
Cuidarlo es la orden
Rodolfo Arruabarrena, en conferencia, le bajó el tono al asunto y lo enmarcó como un simple aviso. El propio Paredes, al salir del estadio, dijo sentirse bien. Pero la dirigencia y el cuerpo técnico saben que con este jugador no se juega a la ruleta: el mediocampista arrastra un historial reciente que obliga a mirar la enfermería con lupa.
La decisión está tomada. Paredes viaja con el plantel a Mendoza para el cruce ante Gimnasia por el Clausura, pero la idea es que no sume minutos. La prioridad, claro, es el martes: la Bombonera espera por San Pablo en la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
“Tuvo mucho despliegue, fue para arriba, fue para abajo. Se siente. Llevamos muchísimos partidos.”Rodolfo Arruabarrena
Por qué la cautela
El que mira estos casos sabe que el capricho no es opción. En mayo, Paredes jugó el segundo tiempo frente a Universidad Católica con un desgarro y, tres días después, se subió al avión para el Mundial. Terminó la recuperación con los médicos de la selección y, cuando volvió, se calzó directamente los botines sin tomarse los días de descanso que le habían recomendado. La cuenta llega sola: desde su regreso acumuló seis partidos en 17 días hasta que apareció la primera molestia, que lo marginó de la revancha ante Recoleta en Asunción y del empate con Racing. Volvió antes de lo previsto ante Lanús y casi completa los 90 minutos frente a Vélez. El cuerpo pide pausa y el cuerpo suele tener razón.
El calendario no afloja
- Martes: ida ante San Pablo en la Bombonera por los cuartos de Sudamericana.
- Una semana después: la revancha en Brasil, con el clásico ante San Lorenzo en el medio.
- El Clausura sigue su curso con el viaje a Mendoza.
- En la ventana FIFA de septiembre aparece Racing, por Copa Argentina.
En el medio, otra preocupación. Milton Delgado arrastra una distensión que no se termina de ir y su presencia ante San Pablo tampoco está garantizada. Dos piezas claves del mediocampo, justamente la zona donde Boca más sufre cuando faltan los referentes. Ambos casos se seguirán día a día, con la pulseada entre el calendario y el parte médico como fondo.
La pregunta queda flotando, como el humo del asado del domingo: ¿llega Paredes en condiciones al partido más importante de la semana? Hoy la respuesta es prudencia. Mañana, pinta que será la misma. Y el martes, cuando la pelota empiece a rodar en la Bombonera, recién ahí se sabrá si la señal del banco en Vélez fue un simple aviso o el inicio de un dolor de cabeza más largo.
