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Viernes, 16 de octubre de 2026
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La guardia no descansa: el segundo pico respiratorio golpea a los más chicos y las consultas casi se triplicaron

En apenas cinco semanas, las atenciones pediátricas de urgencia por virus respiratorios saltaron de 561 a 1.612 por semana en la provincia. El Virus Sincicial Respiratorio es el gran protagonista de esta segunda ola, los bebés menores de un año son los más vulnerables y el Ministerio de Salud recuerda que existe una vacuna gratuita para embarazadas que protege al recién nacido durante los primeros seis meses de vida.

Por Graciela BerardiSociedad y vida · · hace 37 d
La guardia no descansa: el segundo pico respiratorio golpea a los más chicos y las consultas casi se triplicaron

Son las siete de la mañana de este martes y la puerta de la guardia pediátrica del hospital provincial ya muestra una fila que serpentea por la vereda, con mamás y papás que acomodan cochecitos como pueden mientras el frío del cambio de estación se mete entre las camperas. Adentro, el ruido es el de siempre en esta época: chicos con tos, bebés que les cuesta respirar, abuelos que acompañan a sus nietas y enfermeras que van y vienen con el pulso firme de quien ya vio muchas veces esta película. Lo que cambió, lo que de verdad llama la atención de quienes trabajan ahí adentro, es la cantidad: en apenas cinco semanas, las consultas pediátricas por enfermedades respiratorias pasaron de 561 a 1.612 por semana, un salto del 187 por ciento que nadie pasa por alto y que vuelve a poner en el centro de la escena al Virus Sincicial Respiratorio, conocido simplemente como VSR, como el gran responsable de este segundo pico de la temporada, una ola que llegó más tarde de lo habitual y que, por estas horas, tiene a las familias y a los equipos de salud trabajando a contrarreloj.

Lo cuento porque me lo crucé ayer, mientras esperaba el colectivo en pleno centro, a Eduardo, vecino del barrio San Martín, que llevaba a su nieto de ocho meses en brazos, con el gorrito celeste puesto y una mantita encima a pesar de que ya asomaba el sol. Me dijo, mientras le acariciaba la espalda al nene, que el chico arrancó con mocos el domingo a la noche y que en pocas horas pasó a tener fiebre y una tos que no lo dejaba dormir. Acababan de pasar por la guardia, les habían controlado la saturación, le habían hecho una radiografía y volvían a la casa con un diagnóstico probable de bronquiolitis y la indicación firme de controlar la evolución, volver si le costaba comer o respirar más rápido. Es el cuadro típico que describen los médicos, una inflamación de las vías respiratorias más pequeñas que en los más chiquitos puede avanzar rápido y derivar, incluso, en neumonía. Por eso el Ministerio de Salud de la provincia insiste en que los menores de un año, y sobre todo los recién nacidos, son los que mayor riesgo corren de terminar con formas graves de la enfermedad.

Una suba que se siente en cada turno

Los números, cuando uno los mira con detenimiento, terminan de dibujar el tamaño del problema. Entre las últimas semanas de julio y los primeros días de septiembre, las guardias pediátricas por enfermedades respiratorias pasaron de 561 a 1.612 atenciones por semana, lo que significa casi triplicarse en apenas un mes. Si se mira el total, contando también a los adultos, las cifras también se duplicaron con creces: de 1.620 consultas semanales se saltó a 3.339 en el mismo período. Y esto no es un fenómeno nuevo ni aislado: el año pasado, durante 2024, ya se había registrado un comportamiento en dos picos a lo largo de la temporada, algo que los especialistas venían advirtiendo que podía repetirse y que finalmente se confirmó con estos registros oficiales.

Lo particular de este segundo repunte es quién se lleva el protagonismo. El primer pico del año, el de la semana 21, allá por fines de mayo y principios de junio, había tenido a la influenza como gran responsable, con 4.431 consultas totales de guardia en el momento más alto. Ahora, en cambio, el que manda es el VSR, un virus que la mayoría de los adultos atraviesa como si fuera un simple resfrío, con congestión nasal, tos y algo de malestar general, pero que en los bebés y en los niños más pequeños puede complicarse hasta requerir internación. Se transmite con una facilidad que a veces asusta, a través de las gotitas que se expulsan al toser o estornudar, y también por el contacto con superficies u objetos contaminados, de esos que los chicos tocan y después se llevan a la boca en un segundo, como me contaba entre risas Eduardo mientras intentaba que su nieto no le chupara el dedo.

Una herramienta que está disponible y muchas veces no se conoce

Frente a este escenario, desde el Ministerio de Salud provincial insisten en recordar una herramienta que existe, que es gratuita y que, según remarcan, todavía no tiene la difusión que debería: la vacuna contra el VSR para personas gestantes. Está disponible para las embarazadas de entre 32 y 36 semanas y media de gestación, y lo que hace es transferir anticuerpos al bebé antes del nacimiento, de manera que el recién nacido llega al mundo con una protección que le cubre los primeros seis meses de vida, justo el período de mayor vulnerabilidad frente al virus. Es, en la práctica, una forma concreta de reducir el riesgo de que un bebé termine con bronquiolitis o con neumonía grave, y por eso las autoridades piden que se consulte al obstetra o al centro de salud más cercano para acceder a la dosis.

  • En cinco semanas, las consultas pediátricas de guardia por enfermedades respiratorias pasaron de 561 a 1.612 por semana, un aumento del 187 por ciento.
  • El total de atenciones respiratorias, sumando adultos y niños, también se duplicó: de 1.620 a 3.339 en el mismo período.
  • El Virus Sincicial Respiratorio (VSR) es el principal responsable de este segundo pico estacional, que llegó más tarde de lo habitual.
  • Los bebés menores de un año, y en especial los recién nacidos, son el grupo de mayor riesgo de desarrollar formas graves como bronquiolitis o neumonía.
  • El primer pico del año había sido en la semana 21, con 4.431 consultas y la influenza como protagonista, mientras que ahora el mando lo tiene el VSR.
  • La vacuna contra el VSR es gratuita para embarazadas de entre 32 y 36 semanas y media de gestación y protege al recién nacido durante sus primeros seis meses de vida.
  • En 2024 también se había registrado un comportamiento de la temporada en dos picos, por lo que el escenario de este año es consistente con lo ya observado.

Cierro la nota volviendo a la imagen con la que la empecé, esa fila larga en la puerta de la guardia, ese Eduardo del barrio San Martín que me contaba cómo su nieto pasó de un domingo con mocos a una madrugada con fiebre alta y la decisión de salir corriendo al hospital. Es, me parece, la postal más honesta de lo que está pasando: familias que no la pasan bien, equipos de salud que hacen horas extras y un virus que aprovecha el cambio de clima para volver a circular con todo. Por eso, si en casa hay un bebé chiquito, vale la pena estar atentos a los signos de alarma, controlar la fiebre, observar si le cuesta respirar o alimentarse y, sobre todo, consultar rápido. Y si hay una embarazada en la familia, preguntar por la vacuna. Es gratuita, está disponible y puede cambiarle los primeros meses de vida al recién nacido.

GB
Graciela BerardiSociedad y vida

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