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Martes, 20 de octubre de 2026
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La dieta DASH sale al cruce del miedo clínico y le allana el camino a los hipertensos medicados

Un estudio presentado en las Sesiones Científicas de Hipertensión 2026 de la American Heart Association mostró que este plan alimentario, rico en potasio, no elevó ese mineral a niveles de riesgo en pacientes que ya toman fármacos. La pesquisa despeja una de las principales dudas que detenían la prescripción médica.

Por Graciela BerardiSociedad y vida · · hace 41 min
La dieta DASH sale al cruce del miedo clínico y le allana el camino a los hipertensos medicados

Cielo gris, esa llovizna que no termina de decidir si va a llover o no. En la plaza del barrio de Belgrano, Daniel, vecino de toda la vida, me dice mientras camina con el perro que a su mujer la médica le cambió la dieta dos veces y que él ya no sabe qué fruta comprar. Esa conversación chica resume lo que pasa en miles de hogares argentinos: pacientes hipertensos a los que les cuesta horrores ordenar el plato de comida porque alguien, alguna vez, les dijo que la verdura podía ser peligrosa. Y acá aparece un trabajo que, si se confirma, les devuelve una herramienta que muchos profesionales habían dejado en un cajón.

La dieta DASH, esa sigla que ya es casi una palabra propia de la cardiología, lleva décadas figurando entre las más recomendadas para bajar la presión arterial. Combina frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos y lácteos bajos en grasa, y al mismo tiempo limita las carnes rojas, la sal y los azúcares añadidos. El plan suena razonable y hasta amigable, pero arrastraba una advertencia que lo convertía en una decisión complicada para los médicos clínicos: es naturalmente rico en potasio.

El potasio, ese mineral que enchufa el corazón y que a veces se pasa de rosca

El potasio es un mineral esencial para que el corazón lata con ritmo. Cuando se acumula en sangre más de lo debido, aparece la hiperpotasemia, una condición que puede generar desde malestares leves hasta alteraciones graves del ritmo cardíaco. Las personas con enfermedad renal crónica son las más expuestas porque sus riñones depuran con menos eficiencia. Y para complicar el escenario, varios fármacos de uso frecuente, incluidos los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, los llamados IECA, los antagonistas de los receptores de angiotensina II, los ARA II, y ciertos diuréticos llamados ahorradores de potasio, también favorecen la retención del mineral. Esa combinación, dieta DASH más medicación, era la que muchos profesionales de cabecera y cardiólogos preferían evitar.

Lo que se presentó en las Sesiones Científicas de Hipertensión 2026 de la American Heart Association fue un análisis de datos de los ensayos clínicos GoFresh y GoFresh Rx, que evaluaron a adultos con hipertensión diagnosticada y distintos grados de función renal. Los investigadores siguieron a personas que adoptaron la dieta DASH mientras tomaban distintas clases de antihipertensivos y midieron el comportamiento del potasio. La conclusión central fue que no se detectaron incrementos del mineral que alcanzaran rangos peligrosos, incluso en quienes tomaban medicamentos capaces de elevarlo.

“La dieta DASH tiene eficacia demostrada para mejorar la presión arterial, por lo que estos datos apoyan su uso como herramienta complementaria.”Marian Budu, coordinadora de investigación clínica en el Beth Israel Deaconess Medical Center de Boston y autora principal del trabajo
  • En personas que combinan antihipertensivos con antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno, porque esa mezcla puede favorecer la retención de potasio.
  • En pacientes con enfermedad renal crónica avanzada, donde la depuración renal sigue siendo insuficiente.
  • En cualquier cuadro que sume otros fármacos que eleven potasio, como algunos usados para insuficiencia cardíaca o diabetes tipo 2.
  • En quienes ya presentaron episodios previos de hiperpotasemia, que requieren un seguimiento más estricto.

Kevin Volpp, director del Centro Penn para Incentivos de Salud y Economía del Comportamiento de la Universidad de Pensilvania, puso el resultado en contexto histórico. Recordó que el ensayo original GoFresh ya había mostrado mejoras en la presión arterial con la dieta DASH y que el nuevo análisis de seguimiento refuerza una idea simple. Cito sus palabras textuales. Este estudio de seguimiento confirma que no hubo aumentos significativos de potasio, incluso en pacientes que tomaban medicamentos capaces de elevarlo. Volpp también pidió cautela: los datos aún no fueron revisados por pares y las conclusiones tienen alcance limitado, sobre todo en pacientes con enfermedad renal más severa.

Volví a la plaza, la llovizna ya había aflojado. Daniel me preguntó si le iba a poder decir algo útil para la cena de hoy. Le respondí que la ciencia avanza, que esta pesquisa abre una puerta, pero que ningún cambio de dieta debería empezar sin una consulta al médico de cabecera, con el último análisis de sangre en la mano. Le recomendé que no deje de controlar el potasio sérico ni la función renal, y que cualquier pastilla nueva, hasta un ibuprofeno por un dolor de espalda, merece una llamada al consultorio. La dieta DASH, parece, vuelve a la mesa de los hipertensos con un poco menos de miedo y un poco más de respaldo. Pero como dijo Budu, el monitoreo clínico sigue siendo necesario.

GB
Graciela BerardiSociedad y vida

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