La demanda de unidades chicas se afirma como vía de acceso a la vivienda propia
Departamentos compactos y tiny houses ganan terreno entre compradores que priorizan el desembolso inicial; el CEO de Spazios, Juan Manuel Tapiola, vincula el fenómeno con el alza del metro cuadrado y los cambios en la composición de los hogares.
Comprender menos metros cuadrados aparece como una vía concreta para quienes ven restringido el acceso a una vivienda de mayor superficie. Según Juan Manuel Tapiola, CEO de Spazios, el encarecimiento de la construcción y la transformación de las necesidades familiares motorizan el interés por propiedades compactas, en una decisión que privilegia el desembolso inicial por sobre la superficie total.
El planteo del directivo dialoga con un escenario en el que el metro cuadrado se ubica entre los factores que más pesan al momento de comprar. Frente a esa ecuación, el público apunta a aprovechar cada metro que puede pagar y, al mismo tiempo, a reducir el monto necesario para ingresar al mercado inmobiliario, en muchos casos como primera vivienda.
Amenities compartidos y casas modulares
En el segmento de edificios, algunos proyectos combinan departamentos pequeños con sectores comunes para trabajar, hacer ejercicio o recibir visitas. Parrillas, salones de usos múltiples y jardines permiten desplazar actividades fuera de la unidad sin sumar esos ambientes a la superficie privativa. De acuerdo con Tapiola, ese esquema amplía las posibilidades de uso y evita parte de los costos fijos que implica mantener una propiedad de mayor tamaño.
En paralelo, las tiny houses —casas de superficie reducida que concentran los ambientes esenciales bajo un diseño pensado para optimizar el espacio— se presentan como otra alternativa. Sus medidas no son únicas y admiten usos diversos: residencia permanente, alojamiento de fin de semana o unidad destinada a alquiler temporario. La utilización de sistemas modulares e industrializados permite comprimir los plazos de obra y, en determinados casos, reducir los costos de desarrollo, según explicó el referente de Spazios.
- Departamentos compactos con amenities compartidos para trabajo, gimnasio y esparcimiento.
- Tiny houses de dimensiones variables, aptas como vivienda principal, casa de fin de semana o renta temporaria.
- Sistemas de construcción modular e industrializada que acortan plazos de obra.
- Diseños que priorizan la funcionalidad por sobre la superficie total.
El fenómeno no se circunscribe a un único perfil de comprador. Entre los segmentos mencionados por Tapiola se cuentan jóvenes que buscan independizarse, personas solas, parejas sin hijos e inversores. El directivo agregó que los procesos de separación generan nuevos hogares unipersonales y que, en ese marco, gana peso la posibilidad de adaptar los ambientes a distintos usos a lo largo del tiempo.
“Una unidad de 20 metros cuadrados o menos, con una distribución adecuada, puede resultar atractiva frente a la perspectiva de esperar años para comprar algo mayor.”Juan Manuel Tapiola, CEO de Spazios
Perspectiva hacia adelante
En comparación con la campaña anterior, la diferencia se observa en la consolidación de estos formatos como alternativa de acceso y no como solución marginal. Tapiola consideró que estas propuestas convivirán con las viviendas tradicionales y que su expansión dependerá de combinar precios de entrada compatibles con el bolsillo del público con calidad constructiva, ubicación y funcionalidad. El atractivo de cada unidad, resumió, se mide tanto por el desembolso inicial como por la utilidad real de cada ambiente.
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