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Jueves, 22 de octubre de 2026
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La animación a la antigua sigue dando pelea: cinco años a puro fotograma para dar vida a "Wildwood"

El estudio Laika presentó su sexta película, una aventura épica en stop-motion de más de dos horas que se animó a mano, muñeco por muñeco, y que va directo a un público que ya dejó la infancia atrás

Por Florencia CabralCultura y espectáculos · · hace 1 h
La animación a la antigua sigue dando pelea: cinco años a puro fotograma para dar vida a "Wildwood"

Lo primero que uno imagina al pensar en una película de stop-motion es un taller silencioso, con las persianas a medio bajar y una mesa llena de muñecos a los que alguien les acomoda los brazos con la punta de los dedos. Ahora multipliquen esa imagen por cinco años, por 231 figuras articuladas, por 136 escenarios construidos a mano y por 132 minutos de película. El resultado se llama "Wildwood", la nueva producción del estudio Laika, que acaba de levantar la persiana para mostrar su trabajo más ambicioso hasta la fecha.

Quien conozca a Laika sabe que no es un estudio cualquiera. Detrás de esta casa están títulos que ya forman parte de la historia reciente de la animación artesanal: "Coraline", "Kubo y las dos cuerdas mágicas" y "El alucinante mundo de Norman" salieron de estos mismos talleres. "Wildwood" llega como su sexta película y, según lo que se presentó, también como la más desafiante en términos de escala. Para dimensionarlo: un equipo de decenas de artesanos trabajó durante aproximadamente cinco años para llevar adelante el proyecto, una cifra que habla de una paciencia que hoy parece de otro siglo.

Una historia que no les habla a los más chicos

El tono está lejos del cuento infantil con moraleja. La historia sigue a Prue y Curtis, dos protagonistas que se internan en un universo de proporciones enormes, y el guion se anima a incluir violencia, relaciones complejas y batallas de gran envergadura. La propia película se define como una aventura épica antes que como una fábula, y la apuesta es clara: conquistar a un público adolescente y adulto, ese que muchas veces queda afuera del calendario de los grandes estudios.

El tercer acto, donde el oficio se juega el todo por el todo

En el stop-motion, cada fotograma exige reposicionar manualmente cada figura. Por eso, cuando la película se interna en su tercer acto y pone en movimiento sincronizado a cientos de personajes en una secuencia de combate, lo que estamos viendo no es un efecto: es el resultado de una coreografía minuciosamente ensayada cuadro por cuadro. Desde el estudio señalan ese tramo como el punto de mayor exigencia técnica de todo el proyecto, y la verdad es que cuesta no coincidir: animar a esa escala, con ese nivel de detalle, sigue siendo un acto casi artesanal de resistencia.

  • 132 minutos de duración
  • 5 años de trabajo
  • 231 muñecos articulados
  • 136 escenarios construidos a mano
  • Es la sexta película del estudio Laika

En el plano narrativo, la película construye su mundo con agilidad y sin esquivar la complejidad, aunque el desarrollo de los personajes principales muestra algunas limitaciones que parecen venir del material original en el que se apoya el guion. No es un defecto menor, pero tampoco empaña lo que la película es ante todo: una proeza de oficio.

Un detalle que no es menor y que ayuda a entender cómo se bancan proyectos así: Laika trabaja con independencia creativa sostenida por el respaldo financiero de Nike. Eso les permitió encarar una producción de esta magnitud sin que nadie les pidiera cambiar el formato ni ablandar el contenido. En un mapa donde la animación digital de los grandes estudios parece devorarlo todo, que exista un lugar así es casi una forma de militancia.

“¿Creés que el cine de animación artesanal puede competir con las producciones digitales de los grandes estudios, o "Wildwood" es una excepción que confirma la regla?”Florencia Cabral

Si me preguntan a mí, les voy a ser honesta: salí de la función convencida de que este oficio sigue vivo y de que todavía tiene mucho para decir. "Wildwood" no es solo una película bonita: es la prueba de que la paciencia, la mano y el tiempo bien empleados todavía pueden conmover. Y en una época donde todo se apura, eso vale muchísimo.

FC
Florencia CabralCultura y espectáculos

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