Karol G hizo estallar el MetLife con una Tropitour que se siente como volver a casa
La colombiana arrancó sus dos noches en Nueva Jersey con un show de más de dos horas: mariachis, un guacamayo gigante, homenaje a Selena y el debut en vivo de "BbY Wow" junto a Tainy, Judeline y Rusowsky.
El MetLife Stadium, esa mole de cemento que suele cobijar touchdowns y recitales de estadio, anoche parecía una plaza de pueblo a ocho mil kilómetros de Medellín. La colombiana salió con la certeza de quien sabe que tiene al público en el bolsillo y, en cuestión de minutos, convirtió una fría noche de Nueva Jersey en una caricia tropical. Yo estaba ahí, entre hinchas devenidos en fans, y la sensación fue la de estar en un cumpleaños compartido por ochenta mil personas que, de repente, se conocen todas.
Un debut muy esperado y un equipo de lujo
Una de las perlitas de la noche fue el estreno en vivo de "BbY Wow", tema que había quedado flotando en las redes desde su lanzamiento y que todavía no había tenido su bautismo sobre un escenario. Para la ocasión, Karol G se rodeó de un dream team que mezcla generaciones y geografías: el productor puertorriqueño Tainy, la española Judeline y el catalán Rusowsky. La química, a juzgar por los gritos del público, fue inmediata, y deja entrever que la canción va a ganar todavía más vuelo en las próximas fechas de la gira.
Mariachis, sombrero texano y la sombra de Selena
Hubo un momento que me dejó con la piel de gallina y que, sospecho, va a ser tendencia en las próximas semanas. Desde debajo del escenario ascendió una plataforma con un grupo de mariachis integrado exclusivamente por mujeres, que acompañaron "Ese Hombre Es Malo" con una dignidad y una fuerza que le cambió el ADN a la canción. Antes, la propia Karol había contado que el disco era, en buena parte, un homenaje a la música latina y a los países que la habían adoptado. Más tarde, llegó el tributo a Selena Quintanilla con "Alguien Que Te Amaba" y un sombrero mexicano que funcionó como un guiño directo a la reina del tex-mex. Como si fuera poco, Edward James Olmos, el actor que le puso el cuerpo al padre de Selena en la película de 1997, participó en videos narrados que enlazaban los bloques y le daban al show un hilo conductor casi cinematográfico.
Una puesta para mirar (y mirar, y mirar)
- Escenografía de varios niveles inspirada en paisajes colombianos, con pirotecnia sincronizada.
- Collares LED entregados al público que cambiaban de color según la canción.
- Para "Papasito", Karol G apareció sobre un guacamayo gigante que atravesó el escenario.
- En "Tropicoqueta", bailarinas con abanicos, bongós y maracas para una coreografía bien carnavalesca.
- Un tramo emotivo con la grabación de la propia Karol hablando del desamor, previo a "Te Llevo To'", donde los fans levantaron globos azules en una acción organizada.
- La apertura de la noche estuvo a cargo de la venezolana Elena Rose, que dejó la cancha caliente.
El recorrido por el cancionero fue generoso y navegó por distintas etapas: desde hits ya clásicos como "Latina Foreva", "Oki Doki", "Tá OK", "Qlona" y "S91", hasta el bloque más reciente de No Me Arrepiento de Sentir Tanto, donde hasta se coló Drake en una pista grabada durante "Ahí". La construcción del show, con sus videos narrados, sus cambios de vestuario y sus fuegos artificiales, confirma algo que vengo diciendo desde hace rato: Karol G dejó de ser una estrella del reguetón para convertirse en una artista pop latinoamericana de manual. Y anoche, en esa primera noche de MetLife, lo volvió a demostrar con una Tropitour que se siente, literalmente, como volver a casa.
