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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Huevos, mayonesa y mostaza: la clásica ensalada fría que reinventa sándwiches y picadas sin una sola papa

Una versión cremosa con yemas pisadas, cebolla morada y pepinillos, pensada para rellenar panes o sumar como guarnición junto a hojas verdes y otras preparaciones de mesa.

Por Paula IturriozAmbiente y agua · · hace 20 d
Huevos, mayonesa y mostaza: la clásica ensalada fría que reinventa sándwiches y picadas sin una sola papa

La cocina de aprovechamiento tiene en los huevos duros uno de sus mejores aliados, y alrededor de ellos se construyó durante décadas una receta fría, rendidora y prácticamente universal: la ensalada de huevo. La versión que circula como referencia en las publicaciones especializadas de cocina estadounidenses prescinde de la papa y apuesta por un perfil bien condimentado, donde la cremosidad nace de pisar las yemas con mayonesa, mostaza y un toque de vinagre, antes de mezclarlas con claras picadas, cebolla morada y pepinillos en trozos pequeños. El resultado es una pasta densa que se puede llevar al pan, servir sobre tostadas o acompañar hojas verdes, aceitunas condimentadas y una guarnición de pimientos.

La preparación lleva apenas diez minutos de cocción para los huevos, seguidos de un enfriado, un pelado prolijo y la separación de claras y yemas. Estas últimas son las protagonistas del aderezo: se pisan en un cuenco y se trabajan con mayonesa, una cucharadita de mostaza y unas gotas de vinagre hasta conseguir una textura homogénea, brillante y firme, capaz de envolver luego el resto de los ingredientes sin perder cuerpo. En apenas quince minutos de reposo en la heladera, la mezcla termina de amalgamar sabores y queda lista para servirse bien fría.

Una mesa con varias salidas

Uno de los atractivos de esta ensalada es que admite múltiples formas de servicio sin modificar la receta base. Rellenar un sándwich de miga o un pan de molde tostado es la opción más habitual, pero también funciona como copa sobre una hoja de lechuga, como acompañamiento de una picada o como parte de una tabla fría junto con encurtidos, aceitunas y pickles. La ausencia de papa, que en la ensaladilla española cumple un rol estructural, aquí se compensa con el protagonismo del huevo y con el carácter ácido que aportan la mostaza y el vinagre, dos ingredientes que en Estados Unidos suelen estar presentes en casi todas las variantes.

  • Reservar las yemas cocidas para el aderezo junto con mayonesa, mostaza y vinagre.
  • Picar las claras en cubos pequeños y mezclarlas con cebolla morada y pepinillos cortados fino.
  • Incorporar la salsa a las claras en dos o tres veces, revolviendo con cuchara de madera.
  • Sumar cebollino fresco picado y ajustar sal y pimienta antes del reposo en la heladera.
  • Servir fría, sobre tostadas, dentro de sándwiches o acompañada de hojas verdes, aceitunas y pimientos.
PI
Paula IturriozAmbiente y agua

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