Final Fantasy VII Revelation busca un Platino menos exclusivo y más amigable para los fans de la trilogía
El cierre de la saga que arrancó Square Enix apunta a que uno de cada cinco jugadores llegue al reconocimiento máximo, frente al magro 2,6% que lo logró en Rebirth. El 8 de febrero de 2027 aparece como la fecha de estreno.
Me imagino la sala de prensa donde Naoki Hamaguchi y Teruki Endo deben haber presentado los números con una mezcla de orgullo y de aprendizaje: apenas el 2,6% de los usuarios de PlayStation 5 se llevó el trofeo Platino de Final Fantasy VII Rebirth, y eso, para un estudio que viene de tocar la vara alta con una de las franquicias más queridas de la historia de los videojuegos, tiene que haber sonado como una señal de alarma. La revelación llegó como parte de la promoción de Final Fantasy VII Revelation, el cierre de la trilogía reimaginada, y la lectura es clara: el equipo quiere que esa proporción se multiplique por casi diez.
La promesa concreta es que al menos el 20% de los jugadores pueda alzarse con el Platino en esta última entrega. No se trata de regalar nada, aclaremos, sino de repensar los desafíos opcionales que aparecen después del final de la historia principal, esos enfrentamientos extra que muchos jugadores evitan porque la dificultad se vuelve un muro en vez de una motivación. En Rebirth, el simulador de realidad virtual fue el gran señalado como el villano estadístico de la cuestión.
Qué cambió desde Rebirth y por qué
Qué cambió desde Rebirth y por qué
Hamaguchi fue bastante frontal al repasar el criterio de diseño del juego anterior: la idea era que el Platino exigiera dominar absolutamente todo el contenido disponible, un ideal de completismo que él mismo reconoció mal calibrado. Subestimaron cuántos jugadores se animarían a ese recorrido y sobreestimaron, en los hechos, cuántos podrían terminarlo. Endo, por su parte, fue un paso más allá y habló en primera persona del arrepentimiento que le generaron los jefes opcionales: la palabra que eligió fue frustración, y es una palabra que en boca de un director de batalla pesa el doble.
Para Revelation, el plan pasa por darle más peso al disfrute y menos al sufrimiento en esos combates posteriores a los créditos. La intención declarada es que el camino al Platino sea exigente pero no expulsivo, una distinción que en el mundo gamer se conoce como la diferencia entre un reto y una pared. Es, si se quiere, la misma filosofía que uno imagina cuando compra una entrada para ver una banda que ya conoce: quiere un show completo, no una prueba de admisión.
- El Platino de Rebirth lo obtuvo apenas el 2,6% de los jugadores de PlayStation 5.
- La meta para Revelation es alcanzar al menos el 20% de los usuarios.
- El ajuste se concentra en los desafíos posteriores a la historia principal.
- Los jefes opcionales del simulador de realidad virtual fueron los señalados como demasiado exigentes.
- El estreno está previsto para el 8 de febrero de 2027.
- Llegará a PlayStation 5, Xbox Series X/S, PC y Nintendo Switch 2.
- La edición física requerirá una descarga obligatoria, igual que la digital.
- La entrega promete más de 100 horas de juego.
Una decisión que habla del momento que vive la industria
Una decisión que habla del momento que vive la industria
Hay algo reconfortante en escuchar a un estudio del tamaño de Square Enix admitir que se equivocó con la curva de dificultad de un endgame y que, en vez de defenderla a capa y espada, prefiere repensarla. Es un movimiento que se inscribe en una tendencia más amplia de la industria, donde cada vez más títulos famosos empiezan a pensar sus modos difíciles y sus recompensas tardías con un ojo puesto en la accesibilidad y otro en el respeto por el tiempo del jugador. En un juego de más de cien horas como promete ser Revelation, esa decisión puede marcar la diferencia entre terminar la trilogía con una sonrisa o con la sensación de haber fracasado en el último tramo.
Yo, que vengo siguiendo esta saga reimaginada desde el primer Remake y que padecí en carne propia más de un jefe opcional en Rebirth, recibo la noticia con una mezcla de alivio y de curiosidad. Alivio porque me gusta saber que el Platino no va a ser una carrera de obstáculos diseñada para una elite de completistas; curiosidad porque todavía no tengo claro cuánto van a aflojar la mano sin que el endgame pierda la épica que lo caracteriza. Si el resultado final está a la altura del objetivo, vamos a estar ante un cierre de trilogía que no solo le habla a los fans de siempre, sino también a esos jugadores que compran el juego, lo disfrutan hasta el final y quieren, con derecho, una razón para seguir jugando un poco más.
