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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El Villarrica entró en alerta amarilla y reaviva la atención sobre la frontera volcánica con Neuquén

El Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile elevó el nivel técnico del volcán tras detectar mayor sismicidad, incandescencia y del cráter; Protección Civil de Neuquén descartó por ahora impacto sobre Junín de los Andes, San Martín de los Andes y Aluminé, aunque mantiene un seguimiento permanente del fenómeno.

Por Paula IturriozAmbiente y agua · · hace 40 d
El Villarrica entró en alerta amarilla y reaviva la atención sobre la frontera volcánica con Neuquén

El macizo andino volvió a transformarse en tema obligado de conversación entre quienes siguen de cerca la dinámica de la cordillera. El Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernageomin) elevó de verde a amarilla la alerta técnica del volcán Villarrica —un estratovolcán de 2.847 metros de altura reconocido como uno de los más activos de Sudamérica— luego de procesar registros que mostraron un incremento de la sismicidad y de la actividad superficial por encima de los valores considerados habituales para ese centro eruptivo.

La decisión se apoyó en datos aportados por la Red Nacional de Vigilancia Volcánica y analizados por el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (Ovdas). Entre las señales observadas en las últimas jornadas se cuentan la presencia de incandescencia en el cráter, la emisión de piroclastos balísticos, manifestaciones acústicas compatibles con explosiones menores y un alza de temperatura superficial registrada por sensores remotos. Hasta el momento, los cambios se concentran en el entorno inmediato del cráter, sin que se hayan reportado señales de un proceso eruptivo en curso ni de ascenso de material hacia los flancos superiores.

Qué implica el cambio de alerta

  • La alerta amarilla señala que el volcán presenta actividad considerada inestable, con posibilidades de evolucionar hacia un cuadro eruptivo, aunque sin indicadores inmediatos de erupción inminente.
  • Desde Chile se decidió una Alerta Temprana Preventiva para las comunas de Villarrica, Pucón y Curarrehue, en La Araucanía, y Panguipulli, en Los Ríos, lo que obliga a reforzar la vigilancia local y el monitoreo de condiciones de riesgo.
  • Sernageomin adelantó que continuará con el monitoreo permanente y anticipó un nuevo análisis de zonificación de peligros en cuanto disponga de información suficiente sobre la evolución del cuadro.

Lo que se sabe del lado argentino

La Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos de Neuquén confirmó que el escenario actual no registra afectación directa sobre territorio provincial. Los efectos observados, según esa dependencia, se mantienen circunscriptos al sector chileno, en las adyacencias del cráter, y no comprometen por ahora a las localidades neuquinas más próximas al macizo: Junín de los Andes, San Martín de los Andes y Aluminé, todas con fuerte presencia turística durante la temporada estival.

La Dirección Provincial de Protección Civil de Neuquén, en tanto, informó que sostiene un seguimiento permanente del fenómeno y mantiene abiertas las vías de comunicación con los organismos chilenos para recibir reportes en tiempo real. La preocupación no es menor si se considera el perfil demográfico y económico de la región: además del flujo turístico hacia Villa La Angostura, San Martín de los Andes y Junín, la zona recibe durante el verano a miles de visitantes que se movilizan por la ruta nacional 40 y la ruta provincial 63, con paso obligado por pasos cordilleranos como el Hua Hum y el Tromen.

Por qué el Villarrica importa al sur neuquino

El Villarrica forma parte del anillo de volcanes activos que comparten Chile y la Patagonia argentina. Sus principales riesgos potenciales incluyen la caída de ceniza volcánica —cuya dispersión depende de la intensidad del evento y de la dirección del viento—, flujos de material por los cauces que nacen en sus pendientes y lahares generados por el eventual derretimiento de nieve o hielo acumulado en la cima. Cualquiera de esos vectores podría, en un escenario desfavorable, alcanzar cursos de agua que descienden hacia territorio argentino y afectar, incluso de manera indirecta, a comunidades, rutas y servicios del lado neuquino.

La histórica sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación por el río Atuel, que ordenó al Estado nacional garantizar el caudal mínimo del curso de agua compartido entre Mendoza y La Pampa, volvió a dejar instalada en la región la discusión sobre cómo se administran y se comunican los riesgos vinculados a cuencas y ecosistemas andinos, donde una contingencia natural en territorio chileno puede reconfigurar en pocas horas el escenario del lado argentino, y donde la cooperación internacional en materia de monitoreo resulta tan indispensable como la defensa de los intereses provinciales.

“Acá vivimos con el Villarrica de frente, y cada vez que se mueve sabemos que hay que estar atentos. Cuando escupió ceniza nos llegó todo el polvo al campo y se llenó la duraznera de gente preocupada. Por ahora nos dijeron que no hay que alarmarse, pero igual uno mira para el lado de la cordillera todas las mañanas.”Eulogio Antina, puestero de Junín de los Andes

Qué falta hacer

La suba de alerta a amarilla deja en evidencia, una vez más, que la gestión de riesgos en la frontera andina no admite improvisaciones. Falta que la provincia de Neuquén formalice un protocolo específico de actuación ante contingencias volcánicas con impacto transfronterizo, con criterios claros para la activación de alertas, la suspensión de actividades turísticas y la protección de poblaciones rurales dispersas. Falta, también, que Defensa Civil y los municipios de Junín de los Andes, San Martín de los Andes y Aluminé incorporen ejercicios de simulacro periódicos que incluyan escenarios de caída de ceniza, lahares y contaminación de fuentes de agua. Y falta, sobre todo, que la información oficial sobre la evolución del Villarrica deje de circular de manera desigual entre organismos y vecinos: para una población que convive día a día con el macizo como referencia paisajística y productiva, la transparencia en los partes técnicos no es un lujo, es una obligación del Estado.

PI
Paula IturriozAmbiente y agua

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