El sábado se viste de abrigo en Neuquén: 14 grados de día, 3 de noche y un viento que pide bufanda
La Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas anticipa una jornada fresca, con cielo que se cubre hacia la madrugada y ráfagas del este que podrían llegar a los 31 kilómetros por hora. El domingo, en cambio, sube la temperatura pero llegan las lluvias.
Lo siento en la cara apenas se abre la puerta de casa. Neuquén amaneció con ese frío seco que cala despacio, sin hacer ruido, y que obliga a buscar el segundo café antes de salir a la calle. Para este sábado, la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) prevé una jornada con una temperatura máxima de 14 grados, un número que en el termómetro parece moderado pero que en la piel se siente bastante más bajo, sobre todo cuando el viento empieza a hacerse notar.
Carlos, vecino del barrio Belgrano, me lo dijo esta mañana mientras esperaba el colectivo con las manos en los bolsillos: “Mirá, no es un frío patagónico de los que te duelen los huesos, pero tampoco es joda. A la noche va a pegar fuerte, se nota”. Y la advertencia tiene asidero: durante la madrugada y la noche, la mínima podría descender hasta los 3 grados, un registro que obliga a sacar el abrigo grueso del placard.
Un día con dos climas
La particularidad de la jornada es que, según el informe de la AIC, durante las horas diurnas el viento soplará desde el noreste a unos 17 kilómetros por hora, sin ráfagas significativas por encima de esa velocidad. Es un viento amable, casi compañero, que permite caminar por la calle sin que se vuelen los papeles ni los gorros. Quienes tengan que hacer trámites, llevar a los chicos a la plaza o sentarse en un banco del centro tendrán condiciones secas, aunque frescas, con el cielo todavía limpio.
El panorama cambia cuando cae el sol. El viento rota al este y, si bien mantiene una velocidad base similar, las ráfagas pueden alcanzar los 31 kilómetros por hora. A eso se le suma un cielo que, según la AIC, se cubrirá hacia la madrugada. Para quienes vuelvan tarde a casa, la combinación de 3 grados, ráfagas y nubosidad en aumento no es menor: hace una diferencia real entre llegar cómodo o llegar tiritando.
El domingo llega con más calor, pero también con lluvia
El fin de semana, sin embargo, no termina con esta postal invernal anticipada. La AIC anticipa para el domingo un ascenso térmico marcado: la máxima treparía a los 21 grados y la mínima se ubicaría en los 8 grados, con viento del noreste que soplará más fuerte, a velocidades de hasta 26 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 30. El cielo, además, estará cubierto durante todo el día.
Como si fuera un trueque que ofrece la meteorología neuquina, el calor vuelve junto con las lluvias. El organismo prevé precipitaciones débiles y dispersas desde el domingo por la noche, una condición que continuará el lunes tanto de día como de noche. Para el arranque de la semana, la máxima se mantendría en 21 grados y la mínima en 9.
En la práctica, lo que el pronóstico está dibujando es un finde con dos etapas bien marcadas: un sábado para actividades al aire libre durante el día, siempre y cuando uno no se olvide el abrigo, y un domingo que invita más a quedarse adentro con un libro, una película o un guiso, mientras afuera la lluvia hace su trabajo. Antes de definir planes, conviene mirar la hora en la que se sale y la ropa que se lleva en la mochila. Y si la noche del sábado lo encuentra todavía en la calle, como me dijo Carlos antes de subirse al bondi, “bufanda, gorro y campera gruesa, no te confíes”. El clima neuquino, otra vez, tiene la última palabra.
