El Globo se prende fuego: Huracán va por la victoria que lo meta en el club de los ocho
El equipo de Diego Martínez recibe a Estudiantes de Río Cuarto en el Ducó, con la chance de quedar a tiro de la clasificación en la Zona B del Clausura. La visita todavía no ganó afuera y llega con lo justo.
A las 19, en el Tomás Adolfo Ducó, Huracán sale a la cancha con una idea fija: ganar. El Globo viene de empatar sin goles con Riestra y suma ocho puntos, a uno de la zona de clasificación a octavos en la Zona B del Clausura 2026. No hay margen para el titubeo.
De local, el equipo arrancó bien: le ganó a Banfield en la primera fecha. Después se apagó: dos empates al hilo, justo lo que lo dejó afuera de los ocho primeros. En Parque Patricios ya se sabe cómo es la cosa: o te prendés rápido o te comen los nervios de la tribuna.
La visita, en el fondo del pozo
Estudiantes de Río Cuarto llega con cinco puntos y apenas dos goles a favor en seis partidos. Rubén Forestello tiene un plantel corto de ideas y de resultados: cero victorias como visitante, dos caídas al hilo en esa condición. El 0-0 ante San Lorenzo, la fecha pasada, no movió el amperímetro.
- Huracán: Galíndez; Blondel, Pereyra, Palazzo, Ibáñez; Gil, Waller; Peralta, Romero, Cortés; Pussetto. DT: Diego Martínez.
- Estudiantes de Río Cuarto: Bruera; González, Valenti, Ojeda, Cobos; Romero, Rosané, Quiroga, González; Valiente, Moreno.
- Árbitro: Yael Falcón Pérez, con Mamani y Castelli en las líneas y Trucco en el VAR.
- Hora: 19.00. Estadio: Tomás Adolfo Ducó.
Dos equipos en zona de alerta, sí. Uno pelea por no descolgarse del lote de arriba; el otro, por empezar a sumar afuera antes de que la tabla se le haga una montaña. La pregunta cae de maduro: ¿puede Estudiantes romper la mufa visitante justo en el Ducó? Difícil, pero el fútbol tiene esas cosas que te arruinan el pronóstico.
Me acuerdo de ir a la cancha con mi viejo en las malas: el Ducó te empuja cuando vas ganando y te asfixia cuando vas perdiendo. Hoy el Globo necesita ese envión. Con Pussetto arriba y Romero manejando los hilos, la diferencia tiene que aparecer desde el primer minuto. Si se estira, el Globo se mete. Si se traba, se complica. Y la tabla, que mira todo, no perdona.
