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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El glaciar Perito Moreno ya no se toma vacaciones: el minitrekking funcionará todo el año desde El Calafate

La empresa Hielo & Aventura confirmó que la excursión sobre el hielo abrió durante junio y julio por primera vez en un invierno completo y que a partir de ahora operará sin interrupciones estacionales, en un escenario marcado por el retroceso y el adelgazamiento de la masa de hielo que reconocieron los propios guías de montaña. En paralelo, El Chaltén ofrece caminatas con nieve, cascadas congeladas y miradores de altura sobre los macizos Fitz Roy y Torre.

Por Paula IturriozAmbiente y agua · · hace 38 d
El glaciar Perito Moreno ya no se toma vacaciones: el minitrekking funcionará todo el año desde El Calafate

Con algo más de 250 kilómetros cuadrados de superficie, el Parque Nacional Los Glaciares, en el corazón de la provincia de Santa Cruz, dejó de ser un destino exclusivamente estival y consolidó una oferta turística que durante el invierno austral permite caminar literalmente sobre el glaciar Perito Moreno, una mole de hielo que en su frente sur supera los sesenta metros de altura y que constituye, junto con la cuenca del río Atuel en Mendoza —cuya restitución a la provincia de La Pampa fue ordenada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en una sentencia que sigue siendo referencia obligada cada vez que se debate el manejo de los recursos hídricos en la Argentina—, uno de los íconos ambientales más sensibles del país.

La novedad es que el minitrekking sobre el Perito Moreno, la excursión más demandada por los visitantes que llegan a El Calafate, funcionó durante junio y julio por primera vez en un invierno completo y, según confirmó la empresa concesionaria, a partir de ahora operará sin interrupciones estacionales, lo que reconfigura el calendario de actividades en uno de los parques nacionales más visitados de la Patagonia.

Cómo es la excursión sobre el hielo

El recorrido arranca en el puerto Bajo de las Sombras, desde donde una navegación de unos veinte minutos por el Brazo Rico pone a los viajeros frente a la cara sur del glaciar. A continuación, una caminata por el bosque andino —poblado de lengas y ñires— lleva hasta el borde del hielo, donde los grupos, conformados por un máximo de veinte personas, se calzan crampones y cascos para avanzar sobre la superficie bajo la conducción de guías de montaña especializados. La experiencia completa se extiende durante aproximadamente diez horas y está habilitada para mayores de ocho años y menores de sesenta y cinco, según la información difundida por la propia operadora.

Dentro del glaciar, el itinerario atraviesa lagunas de color turquesa, pequeños arroyos, sumideros y las formaciones verticales conocidas como seracs, mientras que el tramo de regreso ofrece una vista panorámica desde la zona periglaciar antes del retorno en catamarán. La excursión incluye, además, un paso por las pasarelas de observación situadas frente al frente del glaciar, lo que permite complementar la caminata sobre el hielo con la contemplación del fenómeno desde los miradores clásicos del parque.

“Fuimos adaptándonos a los cambios del glaciar, que es muy dinámico. En los últimos años tuvimos que ir ajustando los circuitos porque el hielo viene retrocediendo y perdiendo espesor, y la verdad es que nos obliga a repensar permanentemente la logística para poder seguir operando con seguridad.”José Pera, guía de montaña y responsable operativo de Hielo & Aventura

Alternativas para los que prefieren no pisar el hielo

  • Safari Náutico: combina navegación y caminata costera y permite tocar con las manos el frente del glaciar.
  • Safari Azul: una hora de navegación frente a la pared sur, con vistas panorámicas de los más de sesenta metros de altura del Perito Moreno.
  • Pasarelas de observación: recorrido libre por los miradores tradicionales del parque, que en invierno ofrecen un paisaje dominado por el contraste entre el azul del hielo y el blanco de la nieve circundante.

El Chaltén: trekking entre nieve y cascadas congeladas

En el sector norte del Parque Nacional Los Glaciares, la localidad de El Chaltén suma una agenda de caminatas invernales que se desarrollan en un escenario completamente distinto al del verano. Una de las propuestas más exigentes es el ascenso al mirador de los cóndores, desde donde se obtienen vistas privilegiadas sobre los macizos Fitz Roy y Torre y sobre el valle del río de Las Vueltas; en esta época del año el trekking requiere el uso de bastones y crampones dada la presencia de nieve y hielo en el sendero.

Para quienes buscan una opción de menor dificultad, la caminata hasta la cascada Chorrillo del Salto resulta una de las más atractivas del invierno, ya que el salto de agua se presenta completamente congelado y el recorrido atraviesa un bosque bajo de ñires y lengas cubierto de nieve. La excursión full day incluye, además, una parada en el histórico parador ubicado sobre la Ruta Nacional 40 a orillas del río La Leona, declarado Patrimonio Histórico y Cultural de la provincia de Santa Cruz.

En cuanto a los valores de referencia, el minitrekking sobre el glaciar Perito Moreno tiene un costo cercano a los 475.000 pesos por persona, un precio que pone a la actividad fuera del alcance de gran parte del turismo interno y que refuerza la dependencia de la zona de los visitantes extranjeros, especialmente europeos y estadounidenses, que son los que sostienen buena parte de la economía local de El Calafate durante la temporada baja.

Lo que falta, en definitiva, es mucho y no admite más demoras: por un lado, la empresa concesionaria y la Administración de Parques Nacionales deben avanzar en un monitoreo permanente del retroceso y adelgazamiento del glaciar para garantizar que las excursiones se desarrollen con estándares de seguridad cada vez más exigentes, en línea con lo que reconoció el propio José Pera al describir la dinámica del hielo; por otro lado, tal como advirtió el puestero del oeste que cada año ve cómo la huella del cambio climático se profundiza en la estepa patagónica, resulta imprescindible que el Estado nacional y la provincia de Santa Cruz diseñen una estrategia de adaptación que contemple tanto la actividad turística como la conservación de un patrimonio natural que, como sucede con la cuenca del Atuel en la voz reiterada de la Corte Suprema, no admite decisiones tibias ni respuestas a medias.

PI
Paula IturriozAmbiente y agua

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