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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El cordobesito que se fogueó en el ascenso y ahora hace trotar al Lobo mendocino en lo más alto

Darío Franco, un viejo conocido del Ascenso y de la escuela Bielsa, vuelve a Primera después de diez años y mete al Gimnasia de Mendoza como puntero del Grupo A del Clausura. Acá te cuento su camino, sus números y lo que se le viene al equipo cuyano.

Por Diego SartoriDeportes · · hace 34 d
El cordobesito que se fogueó en el ascenso y ahora hace trotar al Lobo mendocino en lo más alto

A los 57 años, Darío Franco vuelve a Primera después de casi una década y la rompe: el Lobo mendocino manda en el Grupo A del Clausura con 16 puntos y viene de empatarle a Boca en la última y de golear 3-0 al Rojo en Avellaneda. Una pinta, viejo.

El tipo se crió como volante en Newell's, pasó por la Selección con Coco Basile y, cuando se sacó los botines, se calzó el buzo de entrenador con una obsesión clara: copiarle el librito a Marcelo Bielsa. Pressing arriba, ataque con mucha gente y todos corriendo cuando se pierde la pelota. Así lo dice él y así se lo ve desde el banco, donde no se calla la boca ni un segundo.

Diez años de fogueo lejos de los focos

La última vez que Franco había dirigido en Primera fue entre noviembre de 2016 y mayo de 2017, en Aldosivi. Después se la pasó en el Ascenso local y en el exterior: dos pasos por Instituto de Córdoba, un paso por San Luis de Quillota en Chile, Olmedo en la Serie A de Ecuador durante la pandemia, Gimnasia de Jujuy, Binacional en Perú, Almirante Brown, Quilmes y un breve ciclo en Arsenal de abril a octubre de 2025, donde se fue de común acuerdo con el club tras 8 victorias, 4 empates y 12 derrotas en 24 partidos.

Pero ojo: los números en el banco no le hacen justicia a lo que está mostrando ahora. En Mendoza agarró un plantel modesto, lo de mercado en unos 16 millones de euros, y lo transformó en un equipo que va al frente sin complejos. El emblema de la levantada fue el empate 2-2 ante Boca en la última, con ese aroma a hazaña que a mí, confieso, me hizo acordar a las noches mágicas en la vieja cancha de Newell's, cuando el equipo te robaba el alma con un cabezazo en el descuento.

“Creo que superamos al rival de principio a fin; en los primeros 15 minutos, si anotábamos tres goles creo que estaba bien.”Darío Franco, tras el 2-2 ante Boca

Los nombres propios del presente cuyano

  • Agustín Módica: delantero mendocino y goleador del torneo con 8 tantos, una aplanadora en el área.
  • Esteban Fernández: líder de asistencias del equipo con 3 servicios, el socio ideal para el nueve.
  • Facundo Lencioni, Luciano Cingolani e Ignacio Sabatini: el tridente de mediocampistas y atacantes que le da vértigo y frescura al once.
  • Un plantel con valor de mercado cercano a los 16 millones de euros, que rinde muy por encima de lo que dice el papel.

Franco no se olvida de dónde viene. Cada vez que le preguntan por Bielsa repite la fórmula: pressing en campo rival, ataque con mucha gente y equipo solidario. Y se justifica cuando le dicen que grita demasiado desde el banco: Tienen que ver para que el equipo mantenga la concentración, explica, como pidiendo permiso para seguir siendo él mismo, un DT de la escuela vieja, de las que se la juegan de pie y con la garganta como aliada.

Y te digo más, querido lector: este viernes el Lobo recibe a Defensa y Justicia en Mendoza, con la chance de estirar la ventaja en la zona y de meterle presión al resto. Después, cuando el torneo se acomode, la tabla dirá si Franco tiene con qué soñar a lo grande o si esto fue un espejismo del arranque. Por ahora, el cordobesito de Cruz Alta, el pibe que supo gritarle los goles a Inglaterra en Wembley en el 91 y que se curtió en el Ascenso, volvió. Y volvió para quedarse en la conversación grande del fútbol argentino. Chau, hasta la próxima.

DS

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