El Ceibo ya está en la segunda y San Francisco se da el gusto de tener clásico propio
El club del noreste cordobés alquiló la plaza de Colón de Santa Fe y será el quinto representante de la provincia en la Liga Argentina de Básquet. Compartirá categoría con San Isidro y armará un cruce local histórico en la Conferencia Norte.
El Ceibo debuta. Y no lo hace de cualquier manera: el club de San Francisco, en el corazón del noreste cordobés, se metió en la Liga Argentina de Básquet por la puerta grande del alquiler, no del ascenso directo. La plaza que tomó pertenece a Colón de Santa Fe, que no jugará la temporada 2026/27. Así, sin escalas, pasó a la segunda categoría del básquet nacional.
Un ascenso que llegó por escritorio y no por cancha
Duele un poco contarlo así, pero hay que ser francos. El Ceibo había quedado a un paso del salto deportivo. En las semifinales de la Liga Federal, le ganó el tercer partido de la serie de ascenso a Bartolomé Mitre de Posadas, se quedó sin final y, por consecuencia, sin boleto directo. La dirigencia no se quedó de brazos cruzados: movió hilos, negoció y cerró el alquiler de la plaza sabalera.
“Tenemos la enorme alegría de confirmar que vamos a jugar la próxima temporada de la Liga Argentina de Básquet.”Comunicado oficial de El Ceibo
Mientras el Ceibo festeja, en San Francisco el básquet empieza a respirar otro aire. Es que ahora la ciudad tendrá clásico propio en la segunda división: El Ceibo y San Isidro compartirán la Conferencia Norte y se cruzarán por primera vez en un partido oficial de la Liga Argentina. Es de esos lujos que solo llegan cuando un club pega el salto y arrastra a toda la ciudad con él.
Córdoba, con cinco equipos en la segunda
- El Ceibo, de San Francisco
- San Isidro, de San Francisco
- Barrio Parque, de Córdoba capital
- Hindú Club, de Córdoba capital
- Bochas Sport, de Colonia Caroya
Córdoba, además, suma un quinto nombre en la categoría. A los ya conocidos Barrio Parque e Hindú Club, de la capital, y a Bochas Sport, de Colonia Caroya, se suma el conjunto sanfrancisqueño. Una provincia que ya mostraba músculo en la segunda división ahora tiene un representante más y, encima, una rivalidad interna que promete hacer ruido.
El club, en su comunicación oficial, dejó en claro que no se sube a esta categoría solo para cumplir. Habló de orgullo, de responsabilidad y, sobre todo, de los pies sobre la tierra. Y tiró un dato que no es menor: más de 600 chicos y jóvenes que llenan las inferiores del club forman parte del proyecto. La base está, el resto se construye con partidos.
Ahora falta lo más lindo: ver si El Ceibo aguanta el ritmo de una categoría donde el resto tiene más rodaje. El primer clásico ante San Isidro ya tiene fecha en la cabeza de todos los hinchas del básquet de San Francisco.
