Digger arranca en la pantalla grande con números que preocupan y una inversión que asusta
Tom Cruise y Alejandro González Iñárritu estrenan en Estados Unidos con una recaudación estimada en 8 millones de dólares, muy lejos de los 260 y 280 millones que se calculan entre producción y publicidad. Mientras el actor celebra el trabajo, la película ya queda en el radar de los peores lanzamientos de su carrera.
Lo primero que se siente al ver los primeros partes de boletería de Digger es esa mezcla rara que tenemos los que seguimos el cine de cerca: por un lado, la expectativa enorme que genera volver a ver a Tom Cruise en una historia completamente nueva, sin secuela ni franquicia que la empuje; por el otro, la cifra cruda del arranque, esa foto inicial que muchas veces termina marcando el resto del camino. Y la foto, por ahora, no es cómoda para nadie.
La película, dirigida por Alejandro González Iñárritu, debutó en Estados Unidos con una recaudación estimada en 8 millones de dólares, una cifra que se repite como un eco cuando uno la compara con el dinero que se puso sobre la mesa. Entre lo que se gastó para producirla y lo que se destinó a la campaña publicitaria, la inversión total se calcula entre 260 y 280 millones de dólares, un número que pone los números de este arranque en una perspectiva por demás elocuente.
Un debut que lo deja cerca de su propio piso
Para entender el peso de estos 8 millones hay que mirar hacia atrás, porque la historia reciente de Cruise tiene un antecedente que sirve de mojón. Leones por corderos, aquella película de 2007, había juntado 6,7 millones de dólares en su primer fin de semana en el mercado estadounidense. Si la estimación de Digger se termina confirmando, estaríamos hablando del peor arranque de un filme con Cruise en el papel protagónico desde ese título, que además se había hecho con un presupuesto de 35 millones de dólares, una cifra muy distinta a la que se maneja acá.
- Recaudación estimada en el debut estadounidense: 8 millones de dólares.
- Inversión total estimada (producción y publicidad): entre 260 y 280 millones.
- Presupuesto inicial aprobado por Warner: 125 millones.
- Costo final estimado de producción: entre 160 y 180 millones.
- Campaña publicitaria: alrededor de 100 millones.
- Antecedente a batir (para mal): Leones por corderos, con 6,7 millones en su primer fin de semana.
El propio Cruise salió a hablar del estreno desde su cuenta de Instagram y eligió un tono celebratorio, el de alguien que sabe que el cine es otra cosa más allá del fin de semana de apertura. La experiencia fue realmente inolvidable y estoy muy orgulloso de lo que creamos, dijo, y en el mismo mensaje agradeció al elenco y al equipo por la dedicación, el esfuerzo y el entusiasmo que le pusieron al proyecto. Esas palabras suenan a reconocimiento interno, de esos que se dan en el backstage, más que a una respuesta para los mercados.
Por qué pesa tanto el número del arranque
En la industria, el primer fin de semana en Estados Unidos funciona como una suerte de pulso inicial: no define el resultado final, pero sí marca el tono de las conversaciones que se vienen. Digger suma a esos 8 millones lo que pueda recaudarse en otros países, aunque las primeras proyecciones internacionales tampoco vienen siendo favorables, lo que hace que la mirada sobre el estreno sea todavía más cuidadosa. Para colmo, la película vuelve a poner a Cruise en una apuesta original, su primera desde 2017 en ese formato, justamente cuando el negocio del cine vive pendiente del comportamiento de cada estreno.
“La experiencia fue realmente inolvidable y estoy muy orgulloso de lo que creamos.”Tom Cruise, en su cuenta de Instagram
A mí, como espectadora que sigue a Cruise desde hace años, este arranque me deja una sensación que me cuesta separar en dos partes. Por un lado está la ilusión de verlo asociado con un director del calibre de Iñárritu, en una historia nueva, sin las muletas de una saga conocida. Por el otro está la aritmética, que suele ser bastante cruel: una inversión de 260 a 280 millones contra 8 millones de recaudación inicial es un papelón de esos que dan para hablar largo y tendido. Veremos cómo se recomponen los números en las próximas semanas, pero lo que ya quedó dicho es que Digger debuta en un lugar incómodo, y que su verdadero pulso recién está empezando a medirse.
