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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Diez localidades neuquinas se quedan sin clases el jueves: el temporal de viento y lluvia vacía las aulas

El Consejo Provincial de Educación suspendió la presencialidad en siete distritos ante la alerta roja del Servicio Meteorológico Nacional. Recomendación firme: quedarse en casa hasta que las condiciones se calmen.

Por Graciela BerardiSociedad y vida · · hace 22 d
Diez localidades neuquinas se quedan sin clases el jueves: el temporal de viento y lluvia vacía las aulas

Son las primeras horas del miércoles y afuera, en Neuquén, ya se siente cómo el viento se empecina contra los tejados y las chapas. Las ráfagas que se anunciaban para la tarde finalmente llegaron, y el cielo fue cubriéndose de un gris plomizo que en la zona de la cordillera es palabra mayor: hay alerta roja y los chicos, esta vez, no van a tener que armar la mochila. El Consejo Provincial de Educación confirmó la suspensión de las clases presenciales para este jueves en diez localidades neuquinas, una decisión que alcanzó a los distritos III, IV, V, VII, IX, XI y XIV, precisamente los más comprometidos por el temporal de viento y lluvia que azota al sur de la provincia.

De Zapala a Villa La Angostura, sin aulas abiertas

La lista de localidades afectadas la integran Zapala, Junín de los Andes, Chos Malal, Loncopué, Las Lajas, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Traful, Aluminé y Andacollo. En el caso puntual del Distrito Regional III, la suspensión está prevista para el turno mañana del jueves, según aclaró el organismo educativo, y abarcará a la ciudad de Zapala, donde la rutina escolar se verá alterada por unas cuantas horas que, según los partes meteorológicos, bien podrían extenderse si el tiempo no da tregua.

Para evitar confusiones, el CPE les pidió a las familias y al personal docente y auxiliar que se atengan exclusivamente a los canales oficiales del Gobierno provincial y del propio consejo. Las novedades sobre la reanudación de las actividades se difundirán por esas vías, una vez que la situación sea evaluada nuevamente durante las primeras horas del jueves. Mientras tanto, la indicación que baja desde la cúpula del Ministerio de Educación neuquino es bien concreta: consultar, pero no salir a la ruta.

Quedarse en casa, el consejo más repetido

Yo misma, mientras escribo esta nota, recuerdo la cantidad de veces que lo escuché de mi propia madre cuando era chica y se armaba una tormenta en la Patagonia: «hoy no se sale». Esa parece ser la idea central que repiten, una y otra vez, los organismos de emergencia neuquinos mientras el reloj avanza hacia la madrugada del jueves. Las recomendaciones son las de siempre y, a la vez, las más difíciles de cumplir: quedarse en los hogares, reducir los desplazamientos a lo indispensable y postergar las actividades al aire libre, en una provincia donde la vida al aire libre es casi una obligación cultural.

  • Sujetar objetos que el viento pueda arrastrar (macetas, chapas, muebles de patio).
  • Contemplar eventuales cortes temporales de servicios, sobre todo luz y conectividad.
  • Evitar circular por rutas y caminos expuestos a ráfagas, deslizamientos o caída de árboles.
  • Seguir exclusivamente los canales oficiales del Gobierno de Neuquén y del Consejo Provincial de Educación.
  • Tener a mano el teléfono de Defensa Civil y de los hospitales locales ante una emergencia.

Un suelo saturado que preocupa

El Servicio Meteorológico Nacional emitió alerta roja para la región, y la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos provincial fue un paso más allá: advirtió que las lluvias podrían intensificarse, sobre todo en el sur neuquino, desde las 18 del miércoles 23 y durante la madrugada del jueves. Las ráfagas que se registraban esta tarde iban de los 70 a los 80 kilómetros por hora, con probabilidad de trepar hasta los 110 en algunos sectores, una cifra que en la zona de alta montaña suele convertirse rápidamente en nevadas y en complicaciones serias para quien se cruce en el camino.

Como si el viento y la lluvia no alcanzaran, la acumulación de agua de las últimas semanas dejó los suelos saturados, una condición que los geólogos conocen bien y que, traducida al lenguaje de todos los días, significa que cualquier ladera puede ceder: deslizamientos, desprendimientos de rocas y caída de árboles aparecen en el parte como riesgos concretos, y por eso los hospitales y centros de salud de la provincia fueron alertados para anticipar asistencia y, eventualmente, coordinar traslados preventivos de personas que requieran atención especial, sobre todo en las localidades más chicas y más alejadas de los grandes nosocomios.

Pasado el mediodía del miércoles, en tanto, lo que se escucha en cualquier barrio de Zapala o de San Martín de los Andes es el mismo sonido de fondo: el viento que no afloja y la radio encendida, buscando la última actualización. La pregunta que se repite es cuándo se normaliza la jornada escolar, y la respuesta, por ahora, es la misma que la del cielo: hay que esperar. Confiemos en que entre todos, y con la prudencia que estos temporales exigen, vamos a pasar estas horas complicadas sin mayores sobresaltos, como tantas veces nos tocó hacerlo en esta Patagonia querida.

GB
Graciela BerardiSociedad y vida

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