Cuatro mujeres y una sola corona: Gran Hermano Generación Dorada entra en su recta final
Charlotte, Luana, Sol y Yipio quedaron como últimas candidatas al título. Entre el miércoles y el lunes próximos habrá dos eliminaciones y la gala decisiva se realizará a mitad de la semana entrante. Es la primera vez, en todas las ediciones argentinas del ciclo, que las finalistas son exclusivamente mujeres.
Las luces de la casa ya bajan un poco, los pasillos se vacían de a ratos y afuera, en los camarines, el murmullo es el mismo de cada cierre de temporada: quién se va, quién se queda, quién se anima a soñar con esa cámara final que espera en el living. Lo cierto es que Gran Hermano Generación Dorada entró en su tramo decisivo y, por primera vez en la historia del formato tal como lo conocemos en la Argentina, las cuatro concursantes que siguen en carrera son mujeres. Una rareza estadística que no es un detalle menor: habla del juego, del público y, también, de cómo se fueron reconfigurando las estrategias adentro de la casa.
Quiénes son las finalistas
- Charlotte Caniggia, la hija del ex futbolista y la mediática, que ya había participado en el Cantando del 2018 y vuelve a la pantalla grande con un perfil distinto al de aquel paso por el baile.
- Luana, una de las jugadoras más fuertes del reality, con un estilo frontal que le granjeó tanto aliados como detractores.
- Sol, que construyó su recorrido apelando al vínculo con sus compañeros y al público que la acompañó desde el afuera.
- Yipio, el nombre más inesperado del cuarteto, que en su momento había quedado cerca de irse cuando perdió un mano a mano con Jennifer Pincoya Galvarini que superó los 13 millones de votos y en el que retuvo el 41,9% de los sufragios.
El cuadro se fue reduciendo con el correr de las semanas. Empezamos este desenlace con seis concursantes en la casa: primero se fue Mariela Prieto, después Yanina Zilli —que abandonó el juego después de 196 días adentro, tras perder un enfrentamiento directo con Charlotte— y, antes de eso, Jennifer Pincoya Galvarini había quedado afuera en aquel mano a mano con Yipio que movilizó a millones de televidentes y se cerró con un 58,1% de los votos en contra de Galvarini.
Cómo se vota en esta etapa
Hay que prestar atención a la mecánica, porque cambió. Ya no se vota para sacar a alguien, como ocurre en las galas habituales del programa: ahora el público sufraga a favor de la concursante que quiere que se quede. La participante que junte menos adhesiones es la que deja la casa el miércoles 9 de septiembre. El lunes siguiente se repite el procedimiento y, cuando termine esa segunda eliminación, quedarán dos finalistas. La gala que consagrará a la ganadora está prevista para mediados de esa misma semana.
Mientras el reloj corre, este martes también estaba prevista la salida de los tres visitantes que entraron a la casa para participar de pruebas internas: Sebastián Cola, Titi Tcherkaski y Tomy Riguera. Uno de ellos se llevará como premio un viaje, en lo que parece ser el último guiño recreativo de la edición antes de la definición.
“Es la primera vez, en todas las ediciones argentinas del formato, que las finalistas son exclusivamente mujeres.”La historia del ciclo
Y vale la pena detenerse en ese dato histórico, porque no es menor. La primera ganadora del programa en nuestro país fue Viviana Colmenero, en la temporada 2002/2003, y la campeona más reciente que figura en los registros es Marianela Mirra, en 2007. Entre una y otra pasaron muchas caras, muchos formatos y muchas polémicas, pero nunca una final exclusivamente femenina. Por eso esta edición, más allá de los nombres propios, ya quedó inscripta en un lugar particular de la historia del ciclo.
Si me dejan tirar mi opinión, y sin que sirva como vaticinio porque acá el único que manda es el voto del público, lo que más me gusta de este cierre es que no hay una favorita demasiado evidente. Las cuatro llegaron hasta acá con lecturas distintas del juego, y eso le da a la decisión final una tensión que hacía tiempo no se veía en el programa. Charlotte sostiene una estructura familiar y mediática que conoce la exposición de toda la vida; Luana se hizo fuerte a base de personalidad; Sol construyó su base con el vínculo cotidiano, y Yipio representa al jugador que supo zafar cuando todo parecía perdido. Cualquiera de las cuatro que se quede con el trofeo va a ser una ganadora legítima. Lo que viene ahora son dos semanas de definición: una para ir armando el cuadro final y otra, la del lunes y la gala posterior, para escribir el nombre de la campeona. Mientras tanto, en las redes y en las esquinas del barrio, la conversación ya está instalada y no va a parar hasta que se conozca el veredicto.
