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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Costa Rica afina su oferta de naturaleza y aventura y seduce a más viajeros argentinos: cerca de 37.000 visitantes en el último año

El país centroamericano, con más del 25% de su territorio bajo protección y una biodiversidad que incluye 900 especies de aves, consolida un perfil de turismo activo y de bienestar que crece al 6,7% en la temporada actual y se apoya en una conectividad aérea cada vez más robusta desde Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Salta

Por Paula IturriozAmbiente y agua · · hace 4 d
Costa Rica afina su oferta de naturaleza y aventura y seduce a más viajeros argentinos: cerca de 37.000 visitantes en el último año

Con poco más de cincuenta y un mil kilómetros cuadrados de superficie, equivalentes a la provincia de Buenos Aires multiplicada por cinco, Costa Rica recibió cerca de 37.000 visitantes argentinos en el último año y muestra un alza del 6,7% en la temporada actual, según datos del Instituto Costarricense de Turismo (ICT). La cifra no es menor si se considera el tamaño relativo del país: equivale a una densidad de presencia argentina que ubica al destino como uno de los más requeridos de Centroamérica por los viajeros del Cono Sur, en un contexto regional donde la competencia por el turismo de naturaleza se vuelve cada vez más feroz.

Una biodiversidad organizada alrededor de áreas protegidas

Más del 25% del territorio costarricense se encuentra bajo regímenes de protección, articulados en parques nacionales y reservas que ordenan la visita en torno a entornos poco alterados. Esa proporción resulta llamativa para un país que, además, concentra más de 900 especies de aves y una fauna silvestre accesible sin requisitos de experiencia previa. La organización del territorio bajo figuras de conservación no es un dato decorativo: es la infraestructura sobre la que se monta toda la oferta de turismo activo que el país promociona en el exterior.

En la práctica, esa arquitectura se traduce en una variedad de actividades que abarcan distintos niveles de exigencia física: puentes colgantes entre las copas de los árboles, caminatas guiadas, rafting, canopy y avistaje de fauna, entre otras opciones. El volcán Arenal, con su entorno de selva y aguas termales, concentra parte importante de la demanda, mientras que las costas sobre el Pacífico y el Caribe suman playas de aguas cálidas aptas para surf, buceo o simple descanso, lo que convierte al país en un destino con dos litorales para un mismo itinerario.

  • Puentes colgantes en el dosel selvático y avistaje de fauna sin experiencia previa
  • Rafting y canopy en distintos puntos del territorio nacional
  • Entorno del volcano Arenal con aguas termales y caminatas guiadas
  • Playas cálidas sobre el Pacífico y el Caribe para surf, buceo y descanso
  • Retiros de yoga, termas y gastronomía con productos locales para el turismo de bienestar
“La empresa tiene que hacer efectivo dentro de ese proceso de certificación cómo integrar al cliente dentro del proceso de funcionamiento del establecimiento. ¿Cómo es que el cliente participa en un ahorro del agua, desde preguntarle si quiere que le cambien las toallas todos los días o puede ser día por medio?”Víctor Hugo Quesada, subgerente del Instituto Costarricense de Turismo (ICT)

La conectividad aérea, que tantas veces decide el éxito o el fracaso de un destino para el mercado emisivo argentino, se presenta como otro punto fuerte. Copa Airlines opera salidas regulares desde Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Salta hacia San José, mientras que Avianca y Latam cubren la ruta con conexión en Bogotá y Lima, respectivamente. Evelyn Figueroa, directora de Mercadeo del ICT, señala que el destino funciona durante todo el año y que el período de mayo a octubre, con excepción de julio, presenta menor afluencia y precios más bajos, lo que abre una ventana interesante para los viajeros argentinos que evitan la temporada alta y buscan experiencias con menos aglomeraciones.

Quesada, en la misma línea, refuerza una idea que la promoción del destino repite pero que conviene tomar en serio: “No solo consumís un producto turístico, es que te estás transformando porque estás participando directamente en un programa de sostenibilidad”. La afirmación, más allá de su tono promocional, apunta a un cambio de paradigma en el que el visitante deja de ser un consumidor de paisaje para pasar a ser parte de un proceso de gestión. Resta, como siempre en materia de sustentabilidad turística, que esa participación anunciada en la propaganda se traduzca en indicadores verificables dentro de los lodges, parques y operadores que reciben al viajero argentino, y que el alza del 6,7% no se quede en un número de marketing sino en una mejora concreta de las prácticas ambientales sobre el terreno, un pendiente que la región entera, incluida la Argentina con la huella de la sentencia de la Corte por el Atuel todavía abierta, debería observar de cerca.

PI
Paula IturriozAmbiente y agua

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