Colectivos del AMBA al límite: las empresas anticipan un ajuste en las frecuencias si no se recompone la ecuación de costos
Cuatro cámaras empresarias difundieron un comunicado conjunto en el que sostienen que, sin una actualización de la estructura de costos y de los ingresos, la prestación se verá afectada de manera progresiva. El Índice Bondi de septiembre arrojó un costo real por boleto de 2.494 pesos y una cobertura tarifaria cercana a un tercio.
El sistema de transporte público de pasajeros por colectivo del Área Metropolitana de Buenos Aires atraviesa un cuadro de desfinanciamiento que, según las propias operadoras, compromete la continuidad del servicio. Cuatro cámaras empresarias de jurisdicción nacional —CEAP, Cetuba, Ctpba y Ceutupba— divulgaron un comunicado conjunto en el que advirtieron que la actual estructura de ingresos y costos "pone en riesgo la continuidad y regularidad de los servicios" y advirtieron que, de no mediar una respuesta, se verán obligadas a "restringir progresivamente" las frecuencias.
La advertencia alcanza a más de 100 líneas que circulan por la región metropolitana y se produce en un contexto en el que, de acuerdo con el Índice Bondi de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), el costo real del boleto se ubica en 2.494 pesos, mientras que la tarifa abonada por el pasajero cubre apenas el 33,91 por ciento de ese valor. El resto es financiado mediante los aportes del Estado nacional, ya sea a través de compensaciones tarifarias o de subsidios específicos.
Los números del desfasaje
En términos agregados, el índice correspondiente a septiembre arrojó un costo real del sistema de 453.495 millones de pesos, frente a ingresos reconocidos oficialmente por 361.692 millones de pesos. La brecha mensual se ubicó en torno a los 91.803 millones de pesos. A esa diferencia se suma, según detallaron las entidades en su comunicado, un error de proyección de la recaudación ocurrido entre junio y octubre que sobreestimó los ingresos previstos en alrededor de 40.000 millones de pesos, monto que —aseguraron— aún no fue compensado por la Secretaría de Transporte ni por ningún otro organismo de la administración nacional.
- Costo real del sistema en septiembre: 453.495 millones de pesos.
- Ingresos reconocidos oficialmente: 361.692 millones de pesos.
- Brecha mensual: 91.803 millones de pesos.
- Costo real por boleto sin subsidio: 2.494 pesos.
- Cobertura tarifaria: 33,91 por ciento.
- Déficit por pasajero: 456 pesos.
Menos viajes y menos coches en la calle
El cuadro se completa con una retracción de la demanda. En septiembre el sistema contabilizó 200,9 millones de viajes pagos, contra 225,3 millones en el mismo mes del año anterior, lo que representa una caída cercana al 11 por ciento, equivalente a casi 25 millones de pasajeros menos. En paralelo, la flota activa se redujo de 17.310 a 16.700 unidades, una merma del 3,5 por ciento, atribuida tanto a la falta de renovación como a la decisión de mantener coches fuera de servicio para no sobreexponer la estructura de costos. La comparación interanual muestra, en definitiva, menos usuarios transportados con menos vehículos disponibles.
Las cámaras empresarias añadieron que la proximidad del pago del medio aguinaldo y la reapertura de las paritarias sectoriales suman presión sobre las finanzas del sistema, en la medida en que ambos conceptos incrementan los egresos sin que exista, hasta el momento, un mecanismo cierto de actualización. En el texto reconocen el impacto que cualquier restricción de frecuencias tendría sobre los usuarios y señalan que la advertencia se realiza "con anticipación" para evitar que la situación derive en una paralización total del servicio, aunque no precisaron plazos ni un esquema de reducción.
Desde el punto de vista de la gestión, el cuadro actual combina un precio del boleto que cubre alrededor de un tercio del costo real, una brecha mensual de ingresos cercana a los 92.000 millones de pesos y una demanda en retroceso. Para los analistas consultados en ediciones anteriores por este medio, la recomposición de esa ecuación suele discutirse en tres planos: el ajuste de la tarifa, el incremento de los subsidios o una combinación de ambos, decisión que en la última década recayó de manera alternada en la órbita nacional y en la de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires.
Por el momento, las entidades nucleadas en CEAP, Cetuba, Ctpba y Ceutupba aguardan una señal formal de la Secretaría de Transporte de la Nación. El comunicado no fija una fecha para el inicio de los recortes, aunque el tono del documento —y la magnitud del desfasaje que describen los números del Índice Bondi— sugiere que la advertencia debe leerse como un ultimátum previo al verano, cuando la demanda suele caer y los ingresos del sistema se contraen adicionalmente.
