Cerúndolo se quedó con las manos vacías a dos puntos de la gloria en la Laver Cup
El argentino ganó el primer set y peleó hasta el 8-8 en el super tie-break, pero Ruud resolvió con saque y devolución para que el Equipo Europa arranque 1-0 en Londres. Alcaraz, desde el banco, le tiró una mano al noruego.
Lo gana en el primer set, lo empuja hasta el final y lo termina perdiendo por dos puntos. Así se resume la noche de Francisco Cerúndolo en el O2 Arena de Londres: una derrota 6-7 (4), 6-4 y 10-8 en el super tie-break frente a Casper Ruud, que dejó al Equipo Europa arriba en el arranque de la Laver Cup.
Porque lo de Cerúndolo fue un quilombo de los que duelen. Arrancó derecho el porteño, ganó un primer set parejo con tres aces por lado y lo cerró en el tie-break por 7-4, aprovechando la devolución. Cuando el partido estaba 8-8 en el desempate final, todo era posible. Pero el noruego metió un punto con el retour y otro con el saque, y se terminó la ilusión para el restojito del mundo.
El segundo set, la bisagra del partido
Después del primer parcial, Ruud ajustó las clavijas. Subió su porcentaje de primeros saques del 62 al 70 por ciento, aguantó hasta el 4-4 y en el game clave quebró. Después sostuvo su servicio para empatar el encuentro y forzar el super tie-break. A partir de ahí, la historia cambió de mano.
Hay algo que me quedó dando vueltas: el partido se definió en los detalles más finos. En un primer set donde los dos sacaban parejo y los peloteos eran largos, el golpe de mano de Cerúndolo inclinó la balanza. En el segundo, la mejora del noruego con el saque y la lectura del partido cambiaron todo.
- Cerúndolo arrancó ganando con un tie-break sólido y tres puntos con la devolución.
- Ruud mejoró su primer saque y quebró en el momento justo para empatar.
- El super tie-break se definió 10-8 con un punto de devolución y uno con el servicio del noruego.
- Carlos Alcaraz le dio indicaciones a Ruud durante un cambio de lado: buscar el revés del argentino y usar drops.
- La serie continúa hasta el domingo 27 de septiembre, con puntos que valen más cada jornada.
Y sí, también vale la pena contarlo: en el banco de Europa estaba Carlos Alcaraz, que durante un cambio de lado del primer set le tiró data al noruego. Reverso de Cerúndolo y drops para traerlo a la red, le dijo. Algo quedó, porque Ruud después lo leyó mejor y se llevó el partido.
Mirá, lo del argentino fue de esas noches en las que uno vuelve a la cancha con la sensación de que estuvo ahí, mano a mano con un top ten, y lo perdió en la última moneda. Cerúndolo sigue siendo el pibe que pelea de igual a igual contra los mejores del mundo, y esta vez se vuelve con la frente alta pero sin el punto. La serie recién arranca: hoy sigue la acción con distintos valores según la jornada (un punto el viernes, dos el sábado y tres el domingo), hasta los 13 que se necesitan para quedarse con la Laver Cup. La próxima parada del porteño en singles será ante el ganador o perdedor del cruce siguiente de la jornada, según cómo siga la programación.
