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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Argentina Fashion Week bajó el telón con un abrazo al oficio y a las raíces de todo el país

La 67° edición cerró en el Palacio San Miguel con cinco jornadas que mezclaron nombres consolidados, jóvenes talentos y una mirada federal que llegó desde Misiones y desde Chile. Benito Fernández festejó cuatro décadas en la pasarela y una estudiante marplatense se llevó el premio principal.

Por Graciela BerardiSociedad y vida · · hace 36 d
Argentina Fashion Week bajó el telón con un abrazo al oficio y a las raíces de todo el país

El sol cae despacio sobre la fachada del Palacio San Miguel y una columna de gente todavía se detiene en la vereda, con la invitación en la mano y la sonrisa cansada de quien estuvo parado varias horas mirando pasarelas. Adentro, los equipos de producción recogen atriles y acomodan ramos de flores que todavía huelen a la última salida. Esa imagen cierra, mejor que cualquier comunicado, lo que dejó la 67° edición de Argentina Fashion Week: cinco jornadas donde la moda local volvió a mostrarse en movimiento, con diseñadores que van desde los nombres de siempre hasta las nuevas camadas que recién pisan el escenario.

La producción general, como en otras oportunidades, estuvo en manos de Héctor Vidal Rivas, que otra vez eligió el Palacio San Miguel como sede y trabajó con la idea de abrir el juego a distintas trayectorias. El clima de esos días acompañó: jornadas frescas en Buenos Aires, con algo de viento que se colaba cada vez que se abrían las puertas, y un público que completó las butacas en cada turno.

La apertura, entre la naturaleza y el dramatismo

La primera noche arrancó con el tradicional Luxury Trends. Ahí, Gustavo Cadile presentó Jardín de Luz, una colección de vestidos que tomó a la naturaleza como referencia y propuso una lectura contemporánea de la feminidad, con siluetas livianas y paleta clara. En la misma tanda, Verónica de la Canal llevó la pasarela hacia un costado más teatral, con una propuesta cargada de negro y de encaje que contrastó con la luminosidad de su colega. Pía Carregal, en tanto, mostró una cápsula nupcial donde las flores fueron protagonistas, trabajadas en apliques y bordidos sobre cortes clásicos.

El turno de los jóvenes y de la moda con conciencia

  • La final del certamen Yo, el joven creador de moda 2026 tuvo como ganadora a Lourdes Palacios Inza, estudiante del Instituto Palladio de Mar del Plata. Su colección se inspiró en la identidad visual porteña: colectivos, fileteado y la gráfica urbana de Buenos Aires, traducidos a prendas con mucho color y a una sastrería ágil.
  • La Asociación Moda Sostenible Argentina (AMSOAR) reunió a firmas como Cosecha Vintage, Sianayuki y UME, que llevaron a la pasarela piezas elaboradas con materiales naturales, técnicas de upcycling y un fuerte trabajo artesanal. La sustentabilidad volvió a tener su propio bloque, ya consolidada como una de las líneas más interesantes del calendario.

Mirada federal y cruce con Chile

La tercera jornada le dio aire a las provincias. Misiones Fashion Week presentó diez firmas locales y dejó una de las postales más comentadas: la propuesta de Khayén, una marca que recupera descartes de fábricas textiles y los reinterpreta a través de patchwork, en piezas que parecen pequeñas costuras del territorio. En la misma velada, la Cámara Argentina de la Moda mostró la colección Oficios, de Francisco Ayala, donde el telar, el crochet y la pintura a mano sobre seda ocuparon el centro de la escena. Chile Fashion Week también dijo presente, con seis diseñadores entre los que se destacaron Sofía Basurto, Luis Nario y Roberto Bugueño, en una tanda que sirvió para reforzar el diálogo entre las industrias creativas de ambos países.

El cierre, con cuatro décadas en la espalda

La última noche fue para Benito Fernández, que festejó cuarenta años en la moda con un desfile titulado Mi historia. La propuesta recorrió distintas etapas de su carrera, con piezas de colecciones anteriores reinterpretadas para la ocasión, y dejó la sensación de que el diseñador sigue encontrando nuevas lecturas para su archivo. Una vecina que se acercó al Palacio San Miguel, María del Carmen, de Belgrano, lo resumió en la puerta mientras esperaba el remise: 'Lo vi debutar y lo vi cerrar esta edición, es una emoción bárbara, sentís que creciste con él'. Esa frase, dicha mientras la brisa de la noche movía los toldos de la calle, terminó de cerrar la semana.

Cuando el último modelo salió de la pasarela y las luces bajaron, lo que quedó flotando en el Palacio San Miguel fue una idea que ya se volvió marca registrada de esta edición: la moda argentina se piensa cada vez más en red, con diseñadores de Mar del Plata, de Misiones, de Chile, y con una pata firme en la sustentabilidad y el oficio. Mientras los equipos terminan de desarmar el escenario y los últimos invitados se sacan selfies en la escalinata, la cuenta regresiva para la próxima cita ya empieza a correr.

GB
Graciela BerardiSociedad y vida

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