Alerta por una nueva ola de correos falsos que suplantan a ARCA para vaciar cuentas bancarias
Una campaña de phishing utiliza nombre y CUIT reales de los contribuyentes para simular notificaciones de deuda y robar claves fiscales. El organismo salió a marcar la diferencia con sus comunicaciones oficiales y recordó dónde se hacen los trámites válidos.
Una campaña de correos electrónicos fraudulentos volvió a golpear a usuarios argentinos con un objetivo preciso: robar claves fiscales y datos bancarios. Los mensajes imitan el diseño institucional de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y, en varios casos, incluyen nombre y CUIT reales del destinatario para ganar credibilidad, según fuentes judiciales y administrativas que vienen rastreando la maniobra.
Cómo es el correo trampa
Uno de los asuntos detectados dice: "Inconsistencias detectadas en su CUIT, regularización requerida". El cuerpo del mensaje alega diferencias entre comprobantes emitidos e ingresos declarados, fija un plazo de diez días hábiles para regularizar la situación y amenaza con restringir la clave fiscal o con revisar la categoría en el Monotributo, según consta en la advertencia difundida por el organismo.
La primera señal de alerta está en el remitente. Las casillas identificadas no pertenecen al dominio oficial @arca.gob.ar y suelen presentar variaciones de letras o de caracteres para pasar desapercibidas a simple vista. Cuando la víctima hace clic en el enlace que trae el correo, termina en una página que replica la estética del organismo pero está operada por los atacantes.
- Allí se piden contraseñas y claves fiscales del contribuyente.
- También se solicita información de tarjetas de crédito y datos de cuentas bancarias.
- Con esos datos, los operadores del fraude pueden ingresar a cuentas, hacer transferencias o comprar sin autorización.
- La estrategia se apoya en generar urgencia para que la víctima actúe sin chequear la procedencia del mensaje.
Qué dice ARCA y qué hacer ante la duda
ARCA fue categórica: nunca pide pagos ni datos personales por correo electrónico, ni utiliza WhatsApp, llamadas telefónicas o redes sociales para solicitar contraseñas o resolver supuestas irregularidades. Los correos institucionales sólo pueden informar sobre una nueva comunicación, cuyo contenido debe consultarse dentro del Domicilio Fiscal Electrónico, al que se accede desde la página oficial o desde la aplicación oficial, según describieron las fuentes consultadas.
Quien haya ingresado su clave fiscal en una página sospechosa debe cambiarla de inmediato desde los canales oficiales y revisar los accesos registrados. Si además se compartieron datos bancarios o de tarjetas, la recomendación es contactar al banco o a la billetera virtual, pedir un bloqueo preventivo y desconocer los movimientos no autorizados. La próxima audiencia del expediente que investiga la maniobra quedó prevista para los próximos días hábiles.
